Gestión empresarial

Vivir rápido, pensar despacio

Por

Vivimos en un tiempo que corre deprisa, la revolución tecnológica y lo rápido que parece girar el mundo nos invitan a pisar el acelerador y seguir haciendo realidad las ideas, dar forma a la pasión que sentimos por algo. Sin embargo, esta aceleración también puede tener consecuencias no tan positivas…de ahí, que sea tan importante saber vivir rápido, pero pensar despacio…

¿Cómo empiezas la semana? Espero que estés muy bien, que hayas disfrutado mucho de estos días libres y que ahora mismo en tu vida encuentres ese equilibrio emocional, físico y espiritual que tanta falta nos hace para funcionar bien. Belén y yo hemos estado de minivacaciones aprovechando este puente, fuímos a Mas El Cuquello, una Masía en el interior de Castellón en la que hace casi 5 años le pedí a Belén que se casara conmigo. Así que los recuerdos, como puedes imaginar, han sido muy especiales. Desde allí hemos visitado Morella y Peñíscola, dos de esos tesoros que esconde esta maravillosa península Ibérica que habitamos. Las fotos de este post serán de este viaje.

El arte de pensar despacio

Hoy en día es muy peligroso sentir pasión por tu trabajo, cuando eso ocurre acabas por no encontrar el momento de dejar de hacerlo, de descansar, de detener el torrente de ideas que vienen a tu mente. Creo que las personas que dirigen empresas tienen que cultivar la virtud de aprender a pensar despacio, porque la pasión puede ser una mala consejera. De hecho en una buena parte de las religiones tiene mala fama.

Me gusta mucho lo que hace un director general con quien trato de cerca. En su empresa se toman buenas decisiones, generalmente acertadas ¿el secreto? dejar reposar cada proyecto durante un tiempo, no dejarse llevar por la pasión del momento y tomar una decisión que podría ser equivocada.

¿Cuántas veces has tomado una decisión y te has arrepentido a los cinco minutos? Yo unas cuantas, por ese motivo me gusta no dar un «sí» o un «no» por respuesta sin antes haber macerado la solución. Si me propones algo, lo más probable es que te diga un «Lo pensaré unos días» y te diré algo… En realidad lo que busco es algo de tiempo interior para que se elabore la respuesta.

El directivo tiene que ser lento en tomar decisiones, para así tomar las mejores.

Un descalabro empresarial puede llevar a tu empresa a la ruína en 6 meses, y no te conviene dejarte llevar por ese frenesí desenfrenado que sientes cada vez que las cosas te van bien.

En este momento de mi vida profesional las cosas funcionan bastante bien (lo cual no quiere decir que no puedan empeorar o mejorar todavía más) y todo esto me invita a pensar despacio.

  • De las 7 propuestas que tengo encima de la mesa por hacer sé que nos contratarán al menos 6.
  • 5 de mis próximos libros ya están escritos y contratados con mi editor, durante los próximos 10 meses se publicarán todos.
  • No me quedan días disponibles en el 2015, mi agenda está llena mañana y tarde. Más allá de los proyectos contratados para este año con mis clientes no quedan días. 

  • Mañana daré una conferencia para ESADE en la Universidad de Girona, según dicen ya hay más de 100 personas apuntadas. Luego iré a Sevilla y Granada a seguir haciendo conferencias para ellos, aprovecharemos para hacer algunos seminarios «Inteligencia Comercial»  en Sevilla y Córdoba (inscripción abierta AQUI)
  • En los últimos dos años casi hemos duplicado la facturación con los mismos recursos.
  • Este blog registra un número de visitas ascendente. El mes pasado llegamos a las 50.000. Cada día pasan por aquí unas 2.000 personas de media, la mayoría (67%)  las envía amablemente Google a través de su buscador, además de todos los suscriptores que leéis el blog cada día. 

¿Qué significa todo esto?

No significa nada. Absolutamente nada.

Si quieres conseguir algo valioso tienes que olvidarte de cualquier sensación de éxito.

Las cosas no han cambiado demasiado en los últimos 5 años, lo he descubierto al visitar de nuevo Más el Cuquello con Belén este fin de semana. Las sensaciones son muy parecidas, el saldo en la cuenta bancaria siempre podrá ser mejor. La sensación de estrés por el trabajo que queda por hacer no se ha esfumado en este tiempo. La alegría me sigue visitando de vez en cuando, igual que antes. El amor sigue floreciendo entre nosotros.

Esto lo aprendí hablando con Luís Bassat, El Brujo, Quique Dacosta o Pilar Jurado. Me di cuenta que su éxito pasado no existía, lo realmente importante era qué estaban haciendo ahora.

Olvídate de cualquier idea de éxito y sigue trabajando.

En realidad las cosas no han cambiado demasiado. Vivo un tiempo rápido, y por eso es importante pensar despacio, tomar buenas decisiones.

Que tengas un gran día.

SUSCRÍBETE A MI NEWSLETTER
y recibe nuevas herramientas y recursos


5 Comentarios

  1. cesar pertuz

    siempre es bueno empezar el dia refrescando la mente con ideas que ayudan a estar mejor en el diario vivir laboral.. agradezco mucho la informacion diaria .

    Responder
  2. Luis Fernando Henao

    Hola Cesar, de acuerdo contigo, existen ocasiones en donde nos dejamos llevar por demasiada pasión y nos olvidamos de algunos símbolos que nos están indicando otros caminos. Recuerda que pasaste por Colombia (Cali) y también hacemos parte de esos 2000 que te leemos a diario!!!!!

    Responder
  3. Toda la razón. Por muchos motivos a veces nos tiramos a la piscina y esta vacía.
    Aquí uno de tus 2000 lectores diarios.

    Un abrazo.

    Responder

Deja tu comentario




He leído y acepto las condiciones de uso y la política de privacidad