Tú eres el protagonista

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en Crecimiento personal

Tú eres el protagonista

Quizás no te hayas dado cuenta, pero en estos 90 o 100 años que te va a tocar vivir tú eres el protagonista o la protagonista. Claro, podrías pensar que no es así, que en tu película ocurren cosas feas, que no te gusta lo que ves… que de protagonista no tienes nada…

Lo entiendo, no siempre las cosas son como uno quiere, pero vivir de espaldas a la vida no te traerá sino más disgustos, más sensación de fracaso y no de éxito.

  • Quizás no tengas la calidad de vida que te gustaría…
  • Quizás no estés con la persona que realmente mereces…
  • Quizás tu salud no sea la que te gustaría tener…
  • Quizás tus finanzas podrían mejorar…

¿Sabes?

Conozco a la única persona que puede mejorar todo esto: tú.

Puedes tomar conciencia de que eres el number-one, el mega-crack, la heroina, Superman, o puedes vivir negándolo toda tu vida. Nadie vendrá a salvarte, nadie te quitará de encima esa sensación de víctima, del “no puedo”, del “no me merezco”… ¿Quién dijo que no podrías? ¿Por qué no mereces?

En realidad eres impresionante. Sí, y lo sabes. Pero sigues negándolo. 

La vida no es algo que te suceda, es algo que tú estás creando a cada momento.

Quejarte no te servirá de nada. Más miseria, mental y material…emocional…espiritual…

Algún día creíste que no podrías, que esto no estaba hecho para ti, que tendrías que conformarte con esas migajas que te ofrecían y que en lugar de protagonista, eras  algo así como un actor secundario más en Ben-Hur, un hobbit o un orco más de El Señor de los Anillos.

Pero olvidaste que en realidad habías nacido para ser Charlton Heston batiéndose en el Coliseo o Gandalf, Frodo, Galadriel o Aragorn en la Tierra Media.

De hecho, eres hermoso/a, maravilloso/a,…mucho más guapo/a de lo que crees,… más atractivo/a, y tu sonrisa todavía nos cautiva. Además, aunque no lo sabes ni lo quieres reconocer, de vez en cuando, cuentas buenos chistes. Lo que pasa es que has perdido la fe, has decidido entrar a jugar, pero juegas a no perder. Hoy te invito a jugar para ganar, no hay otra opción, ha llegado tu día.

Al fin y al cabo tú y yo vamos a vivir los mismos años, ¿qué tal si lo pasamos en grande? ¿te apuntas?

Que tengas un gran día.