Crecimiento personal

Tomarse un descanso. No digas que no te hace falta

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Buenos días, ya estoy de nuevo por aquí. Te he echado de menos, sinceramente. Más de un día me hubiera gustado escribir en este blog, me he contenido. Espero que tú hayas disfrutado de estos días de puente, que hayas podido desconectar, que hayas cargado las pilas y que ahora encares el mes de Mayo con ganas y con espíritu suficiente para hacer que sea extraordinario. Ayer Lunes no trabajé, mi mujer y yo volvíamos de Bilbao, dónde hemos pasado estos días después de estar en Oviedo con ESADE. Hoy empiezo de nuevo con todos los proyectos que hay sobre la mesa. Ha sido necesario y muy saludable tomarse un descanso, para ahora volver a mi día a día con el hacha afilada.

Las siguientes 11 semanas serán de escándalo, es una de las etapas más desafiantes del año a nivel laboral, por un lado no quedan días festivos (Marzo y Abril son un show de días festivos en Valencia y casi toda España) y por el otro la agenda se llena, lo que quiere decir que eso de tomarse un par de horitas libres, o de acabar a las 19h de trabajar no está permitido (te aguantas César). Luego, ya para el 20 de Julio aprox, llegarán las vacaciones de verano, que casi como todos los años serán largas y estupendas.

Entre tanto, me quedan Ecuador, Colombia, Tenerife, Valladolid, Barcelona, Teruel, y muchos más proyectos y conferencias por esta zona de Levante en la que vivo. Me gusta viajar, pero no demasiado, cuando es por trabajo, más vale una noche durmiendo en casa que quinientas durmiendo fuera.

He redescubierto de nuevo la ciudad de Bilbao. Bajo mi punto de vista, de las más bonitas de España en este momento, y de las más preparadas en casi todos los sentidos. Me parece un lugar estratégico, y al alza para organizar congresos y otros eventos, como está ocurriendo en ciudades como Oporto, que están sabiendo atraer a muchos turistas y empresas. Creo que los Bilbaínos/as están haciendo las cosas muy bien, y desde hace años han sabido reinventarse extraordinariamente. Me quito el sombrero. Si no has ido, ves pronto.

Es necesario saber tomarse un descanso de vez en cuando. Si no lo haces, acabarás por tener algún tipo de desequilibrio, familiar, emocional o físico. Es posible que, como yo, tengas metido en vena el trabajo, que incluso cuando viajas no puedas desconectar del todo, que todo lo que leas tenga que ver con tu trabajo… Pero si no sabes poner algo de tierra por medio de vez en cuando, vas a acabar mal.

No dejes pasar el tiempo sin parar de vez en cuando a tomar algo de perspectiva.

Belén y yo tenemos unas reglas fijas para viajar. Por un lado, al lugar se tiene que poder ir en coche. Eso nos da mucha comodidad y autonomía. Por el otro, una vez allí, aparcaremos el coche y no lo conduciremos hasta la vuelta, ni tampoco tomaremos transporte público. Todo tiene que estar a unos veinte minutos a pie. Lo que se salga de esta distancia, no lo vemos. Y por último, se tiene que comer bien. Quizás, ese sea el aspecto fundamental. De esta forma, nuestros pequeños homenajes, se convierten en días extraordinarios llenos de paseos, buen comer y buen dormir.

Eso de querer estar cerca de todo, nos obliga a tener que alojarnos en hoteles céntricos, en este caso el Ercilla López de Haro *****, que en realidad podría quedarse en un **** estrellas. Aunque tiene muy buenos detalles que no hay que desmerecer. No es que seamos de viajar por hoteles de cinco estrellas todos los días, es que estábamos probando qué tal serían las ofertas de Voyage Privé. No ha estado mal. Seguiremos profundizando.

Nuestra forma es una forma simple de viajar, nos perdemos cosas muy importantes, seguro. Pero es muy cómoda. Que es lo que buscamos en estos pequeños viajes: Comodidad + descanso + placer + volver a conectar con tu pareja como si estuviérais todavía de luna de miel.

Dentro de mis reglas particulares, la fundamental es el running. Cada día fuera de casa tiene que comenzar con mis 8kms, o lo que es lo mismo unos 46 minutos corriendo para alguien que corre a un ritmo tan lento como el mío. Y es una buena regla porque compensa la del buen comer, de la que he hablado anteriormente. He disfrutado como un enano, y en cinco días he corrido una Maratón, jeje.

Lo que más nos ha fascinado, es que el tema de los pintxos (adjunto fotos), no es un tema de una calle o una zona ¡Es que Bilbao entera está llena de bares con unos pintxos de escándalo! Así que, en ese sentido, nos hemos cuidado de probarlos casi todos, jeje. Las zonas que más nos han gustado, la de la Plaza Nueva y la Calle Ledesma. Aunque como decía antes, en Bilbao, en cualquier esquina puedes encontrar una barra llena de pintxos exquisitos.

¿Y tú?, ¿Cuándo es tu próximo descanso?, ¿Vas a seguir poniendo excusas? Sal a afilar el hacha.

Que tengas un gran día.

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