Gestión del tiempo

Nos falta tiempo para pensar

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Van pasando los años y nuestras vidas se aceleran, especialmente de los 30 a los 55 uno puede sentir que alguien va girando la rueda de la velocidad y cada vez tenemos menos tiempo para pensar…

Tiempo para pensar: un codiciado tesoro

No sé si estarás de acuerdo conmigo, quizás lo vivas de forma diferente, pero si algo he notado en mí mismo y en las personas que me rodean es que, con el paso del tiempo, se nos reducen esos momentos de desconexión para estar con nosotros mismos, para reflexionar, para no hacer nada.

Cada vez conozco a más personas que necesitan de ese tiempo, de momentos para contemplar la vida, para dejar que ésta, mediante todo lo que tiene por enseñarnos, les corte la respiración con su belleza.

El placer de no hacer nada, ese dolce far niente de los italianos, ha quedado reducido a cenizas con toda la tecnología que nos acompaña y con las obligaciones de los distintos roles: trabajador, padre, madre, amigo, etcétera.

Tener tiempo para pensar es lo más saludable que podríamos poseer y, sin embargo, lo menos común.

Hace unos años un viaje en tren de dos horas era una oportunidad perfecta para mirar el paisaje y disfrutar contemplando la vida de otras personas. Hoy en día un viaje en tren de dos horas es: ¿Qué voy a leer? ¿En qué voy a trabajar? ¿A quién tengo que llamar? Y si nos aburrimos mucho, entonces pasamos de una red social a otra como quien reparte una mano de cartas.

Por si tenías alguna duda sobre esto último, una semana de desconexión de Facebook, no sólo te ayuda a tomar mejores decisiones, sino que te hace más feliz, según algunos estudios han demostrado.

Dicen que las buenas ideas vienen sólo en los momentos de vacío, que para que podamos innovar e ir a mejor tenemos que detenernos un poco, porque el cerebro creativo lo necesita: la tensión es contraria a la creatividad.

Para lograr ser creativos y encontrar soluciones a nuestros problemas, tenemos que reducir esa tensión desconectando.

Pero ¿cuánto hace que no desconectas?

¿Cuánto tiempo hace que no te permites hacer nada? Tú solo, sola. En soledad…

Para que Newton descubriera la ley de la gravedad se tuvo que sentar debajo de un manzano, no lo olvides.

A este ritmo tú y yo lo único que descubriremos será cómo trabajar 12 horas en lugar de 11, cómo hacer que tus contactos del móvil se importen en tu agenda del ordenador o por qué se ha hecho viral el último video de Shakira, pero no descubriremos nada importante.

Encontrar el tiempo perdido

Parece cierto, nuestra vida, según avanzamos por ella, cada vez se llena de más «obligaciones». Vamos dejando atrás los placeres de la juventud y la empezamos a llenar de cosas que se deben hacer, que no pueden faltar para que todo te vaya bien…

Llega un momento en el que el día entero se te queda corto y echas en falta, como muchas personas me han dicho, días que tengan 25 horas.

Lo que nadie nos dice es que si tuviéramos días de 25 horas, necesitaríamos unos de 26.

Es una trampa como puedes observar, un lugar en el que te has metido tú y tienes que salir por tus propios pies. Más que nada porque el propio sistema disfruta teniéndote dentro y te saca mucha rentabilidad.

Nos quejamos de no encontrar ese tiempo para reflexionar tranquilamente, para pensar, para abordar las cuestiones importantes de nuestra vida, y luego nos descubrimos a nosotros mismos diciendo «debería…», «tendría…».

A toro pasado es fácil ver que la vida se nos escapa. En tu lecho de muerte seguramente echarás en falta no haber sido más valiente, no haber dicho que «no» más a menudo, no haber contemplado más atardeceres, más ríos, más tardes al aire libre disfrutando del sonido del viento al mecer las hojas de los árboles.

Sabiduría para recuperar ese tiempo

Con los años también he notado cómo la vida se me escapaba, cómo podría trabajar las 24 horas del día ininterrumpidamente y ocupar mis distintos roles sin ningún tipo de problema… pero también sin dejar tiempo para otras cosas. Pero esto no esconde ninguna sabiduría. Mientras tratas de hacerlo todo, te olvidas de ti mismo/a.

Planifica

Si quieres tener tiempo para pensar, o eres muy valiente y esta misma tarde te tomas un par de horas para disfrutar de un paseo al atardecer, o tienes que dar un paso hacia adelante y planificarlo. Esto es lo que yo suelo hacer.

Planificar cuándo tendré una tarde libre o unos días libres es algo que hago cada cierto tiempo. Digamos que casi todos los meses miro hacia adelante y me digo: «¿Dónde está mi próximo momento para desconectar?»

Una de las cosas importantes que hay que planificar es el tiempo libre. Si no lo planificas, tal y como están las cosas, dejará de ser libre.

En mi agenda, en menos de dos semanas además de trabajar 3 días por Tenerife aprovecharé para estar 5 días más de vacaciones con Belén y Noa. Luego trabajaré tres semanas, luego tendré las 7 semanas de vacaciones de verano, que comenzarán con un pequeño viaje en solitario por el Valle de Ordesa, del que te hablaré en breve. El resto del año está casi planificado en lo que a tiempo libre se refiere. Sé que soy muy atípico en este aspecto, pero como sabes me tomo tan en serio trabajar duro como descansar en la misma medida. La vida es algo más que lo que crees que estás viviendo.

Triunfar en un área de tu vida no tiene sentido si no lo haces en las demás…

Haz caso a tu cuerpo

Tu cuerpo habla ¿lo sabías? Cuando necesitas desconectar y reflexionar te envía señales. Estar atento a ti mismo/a, ser más consciente de todas las sensaciones y actuar en consecuencia hará que puedas vivir de forma más saludable, desconectando más a menudo.

Sé egoista deliberadamente

Cuando queremos satisfacer a todos, no estamos satisfaciéndonos a nosotros mismos. Algo de egoísmo es necesario en todo esto, llena primero tu copa y después la de los demás. De lo contrario nunca podrás dar lo mejor de ti mismo al otro, sentirás que te debe algo que tú le has dado previamente.

Si eres un poco más egoísta, aprenderás a reconocer tu valor, a premiarte, a regalarte esos momentos tan necesarios. De esta forma, también podrás entregar tu mejor tú a los demás, un «yo» que no necesita nada, porque lo tiene todo, que no se siente en deuda, porque no siente que está sacrificando nada.

Quizás tengamos que dedicarnos a nosotros mismos un poco más de tiempo y espacio, un poco más de cariño… ¿Qué opinas?

Que tengas un gran día.

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14 Comentarios

  1. Completamente de acuerdo César, desde la primera línea, ya que con 55 años ha sido éste uno de los motivos más frecuentes de mis reflexiones desde los 50.

    Mi primera conclusión, probablemente sólo válida para mí (cada persona es un mundo y no todos nos reímos de las mismas cosas) ha sido preguntarme una y otra vez porqué hasta entonces, los 50, no me había dedicado más a mí, para mejorar mi entorno y positivar a «los míos».

    Lo segundo, y después de tardar varios meses en darme de cuenta de que mi primera conclusión era inamovible , fue tomar una decisión: desde entonces, ya que no podía recuperar el tiempo «no dedicado a mí» , haría parte de mis objetivos trasladar a todo el que me quisiese escuchar que intentasen disfrutar de los hijos, de la familia y de los amigos siempre después de disfrutar de uno mismo, de buscar ese mejor yo para compartirlo.

    No corras, camina, detente , disfruta y ahora comparte. No puedo cambiar mi pasado , pero si puede transmitir mis errores para que cada uno tome de ellos lo que quiera, o simplemente los descarte.

    A mi hija le digo, cariño, te transmitiré todos los errores y todas las experiencias que hoy creo erradas del pasado, para que tú tomes tus propias decisiones y cuando te cuanto te equivoques, al menos te equivoques con más información que los demás.

    Gracias César por compartir tus artículos

    Un feliz día a todos

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  2. No puedo estar más de acuerdo, y encima lo que más me fastidia es que sabiéndolo no lo hago como debería. Pero es más, he notado perfectamente que si lo pongo en práctica después soy mucho mejor en lo que haga para con los demás.

    Hay que disfrutar de la vida que nos rodea, de nosotros mismos y quienes nos acompañan.

    Muchas gracias por la reflexión

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  3. Ángel Sánchez

    César, a medida que te leo, no sólo por aquí sino también tus libros (por cierto, ya estoy con el último de tu colección), me pareces una persona de los que hoy en día es cada vez más difícil encontrar en los entornos en los que te mueves profesionalmente donde lo único (o prácticamente) que se busca es producir, producir, vender, vender, aprender, saber más, más éxitos, logros, etc.; y nada de vida personal, autoestima, amor propio, cuidar de nuestro cuerpo y mente, familia, amigos, … Que tengas ese lado inteligente, humano, equilibrado, te hace más grande César. GRACIAS por compartirlo.

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  4. Roberto Lacambra

    Querido César, hoy si que lo «has clavado», aplausos miles!! un abrazo y verás que bien te sienta Ordesa (yo estoy cerquita, cerquita). Un abrazo

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  5. Nacho Casas

    Bien César bien! Me encanta leer tus artículos, están llenos de verdad y realidad. Seguiré avanzando en el camino hacia el equilibrio 😉

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  6. Muy bien! Asi es…justo acabo de leer lo que necesito. A ponerlo en practica. Muy cierto todo!!

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  7. ana isabel

    Totalmente de acuerdo. Si no te cuidas no puedes cuidar a otro. Y somos nosotros quienes decidimos a qué dedicar nuestro tiempo, así que a elegir bien. Ah, los viajes en tren; una pasajera me dio conversación en vez de enfrascarse en su tablet, y no me lo podía creer ¡

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  8. mariajo

    hacia tiempo que no leia algo que me llenara tanto….. no lo hubiera expresado mejor ni con mas rotundidad.
    enhorabuena !!

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