Gestión del tiempo

Ser proactivos o vivir una vida insulsa

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Ser proactivos no es fácil, pero sin duda merece la pena. El premio: una vida más plena

Complacencia

  • «Algún día lo haré»
  • «Me gustaría…»
  • «Esperaré un tiempo»
  • «La verdad es que tampoco es un objetivo tan importante»
  • «Bueno, tampoco estamos tan mal…»
  • «Eso no es para mí»
  • «Yo no valgo para eso»
  • «Todavía no ha llegado el momento»
  • «Debería…»
  • «Total, tampoco puedo tenerlo todo»
  • «El mes que viene empiezo»

Hay muchas veces en la vida en la que caemos en la complacencia, en no movernos de dónde estamos por miedo o incomodidad, porque salir de la zona de confort nos enfrenta con nuestro yo más temeroso, esa parte de ti que escondes bajo la alfombra y que mantienes siempre escondida.

A lo largo de estos casi 39 años (mañana es mi cumple, antes de que mi muro de Facebook te lo recuerde, jeje), he aprendido que cada vez que he sido complaciente no he aprendido nada. Me ha servido de poco, quizás para evitarme algunos momentos incómodos, pero de bien poco, te lo aseguro. Si te puedes llevar algo de este escrito de hoy es mi invitación a que no seas complaciente, ni contigo ni con los demás.

Cuando más aprendí y evolucioné fue:

  • El día en que en una reunión le dije a un antiguo jefe «lo dejo aquí».
  • Cuando miré a los ojos a una anterior pareja y le dije «No sigo, ni un segundo más».
  • Cuando entré en la sala de admisiones de la London Metropolitan University y dije «quiero hacer este Máster».
  • Cuando dije en voz alta por primera vez «Voy a crear mi propia empresa»
  • Cuando miré a los ojos a Belén y le dije «¿Te quieres casar conmigo?»

Cuando más aprendí y evolucioné fue cuando, momentos antes, me temblaron las piernas.

Proactividad

  • «Lo hago ahora»
  • «Voy a…»
  • «No voy a esperar ni un segundo más»
  • «Este objetivo importa y lo voy a conseguir»
  • «No estoy dispuesto a seguir en esta situación…»
  • «Este tipo de retos son para mi»
  • «Valgo para esto y mucho más»
  • «El momento es ahora»
  • «Lo hago ya…»
  • «Puedo tenerlo todo, ¿dónde está escrito lo contrario?»
  • «Empiezo ahora»

Si algo me pudiera llevar de esta vida, serían todos aquellos momentos en los que me he atrevido a hacer algo, a moverme, a salir de la zona de comodidad que me tenía anclado a la pasividad y a vivir una vida insulsa, sin pena ni gloria.

Con el tiempo, además de cumplir años, uno aprende a identificar cuándo está poniéndose la zancadilla (complacencia) y cuándo está tomando el timón del barco (proactividad) construyendo el puente hacia su futuro.

Mira al futuro contemplando como única opción una vida plena, en la que tú llevas el barco, en la que no hay queja, ni victimismo, en la que solo hay felicidad, amor y plenitud por todas partes.

Que tengas un gran día.

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