Crecimiento personal

Todo lo que se puede aprender al recibir un masaje

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Ayer estuve con Amparo, mi masajista y quiropráctica. Aunque no me encontraba muy allá porque he estado un par de días con un fuerte resfriado y la garganta tocada, ha sido genial volver a conectar con mi cuerpo, ese gran olvidado cuando el estrés te quiere ganar la batalla. Parece que hoy me empiezo a recuperar más en serio, me he levantado a mi hora habitual 6:30 y aquí me tienes escribiendo antes de desayunar y empezar el día. Como siempre que hago alguna actividad relacionada con «no pensar» tengo aprendizajes significativos, y ayer tuve varios al recibir un masaje a través de las manos de Amparo.

Aunque intenté eso de «no pensar» no pude evitar tener tres o cuatro ideas sobre las que escribir en este blog. Me gustaría hablarte de ellas, así en breve, pero sin duda que quiero profundizar en ellas más a fondo, ya que cada una se merece un artículo propio. Ahí van pues esas reflexiones que uno puede tener al recibir un masaje o hacer una actividad similar de desconexión, como puede ser ducharse un buen rato con agua calentita, tomarse la tarde libre para dar un paseo por la playa, o conducir un par de horas hacia uno de esos lugares que te encanta.

Mis 3 aprendizajes al recibir un masaje

El primer aprendizaje tuvo que ver con el mundo de las sensaciones

Dentro de nuestras cuatro dimensiones principales, mental, física, emocional y espiritual, habituamente estamos en la dimensión mental. Hace poco escribí sobre estos cuatro planos, y si quieres, puedes profundizar leyendo este artículo.

Estar tanto en la dimensión mental (aquella en la que ocurre el estrés principalmente) hace que se bloquee la información que recibimos de otras partes de nosotros. Es decir, tu cuerpo por ejemplo, dejará de enviarte señales de cansancio, tensión, bienestar o cualquier otra.

Tus emociones se bloquearán también y acabarás siendo una cabeza con patas, no podrás dejarte sentir, porque tu mente ha tomado el control de tu Ser.

Sin embargo, la dimensión mental es la más reconocida y valorada en nuestra sociedad, esto es fruto de nuestro culto al trabajo dentro de la sociedad post-industrial. No solemos valorar las capacidades de una persona que se lleva muy bien con sus emociones, o con su cuerpo, o incluso que ha descubierto y transcendido gracias al contacto con su dimensión espiritual. Sin embargo, alguien que haya triunfado gracias a su capacidad mental y racional es un héroe/heroína de nuestro tiempo.

Evidentemente según lo que reconocemos, tenemos.

En nuestro mundo hay muchas cabezas con patas, y pocos seres humanos completos que de una forma completa y equilibrada viven en armonía consigo mismos.

Mi segundo aprendizaje tuvo que ver con el mundo del silencio

Es evidente que recibir un masaje se hace en silencio, y precisamente descubrí que el silencio es de los más grandes maestros que uno puede tener. Si acabas prestando la suficiente atención acabas amando el silencio, lo que ocurre entre una cosa y la otra.

  • Ayer, a primera hora de la tarde, hablaba para personas de una caja rural con la que empiezo un programa de desarrollo comercial que me llevará los próximos meses. Y disfrutaba del silencio, de los tres o cuatro segundos de silencio que llenaban el salón después de cada pregunta que lanzaba al aire.
  • El silencio de tener a un recién nacido sobre el pecho, con sus ojitos abiertos, tratando de acurrucarse en tu cuello…

  • El silencio que se produce entre cada una de las palabras que hablas con alguien, o que escuchas.
  • El silencio que se siente al recibir un masaje, un momento en el que no hay que pensar, únicamente recibir la experiencia de unas manos que tocan tu cuerpo para que vuelva a encontrar su bienestar habitual.

Con el tiempo acabas amando al silencio, y te das cuenta de que hay más valor en el silencio que en la palabra. A veces pienso que si fuéramos mudos y ciegos, seguramente nos comunicaríamos a un nivel más profundo y más humano. La palabra y la vista son como el marketing, en muchas ocasiones nos visten de lo que no somos, nos disfrazan de otra cosa. En ocasiones trabajando con grupos, propongo alguna dinámica en la cual interactuamos con los ojos cerrados. Las conclusiones suelen ser muy parecidas, y todas ellas nos hablan de la riqueza de sensaciones que produce olvidarse de ver, y centrase en sentir. Parece que las cualidades humanas se expanden en el silencio.

Dicen que «Es el espacio entre las notas lo que hace la música». Quizás sea cuestión de empezar a darle más importancia a ese gran olvidado, el silencio.

Por cierto, el último libro que estoy leyendo se llama «Biografía del Silencio» de Pablo D´Ors, es una joya que ya he regalado a varias personas. Lo mejor, con diferencia, que he leído sobre meditación.

El último aprendizaje del que te quería hablar tiene que ver con los distintos planos en los que vivimos

En cada momento de nuestra vida estamos centrados en unas u otras cosas, incluso hay personas que la mayor parte de sus vidas las pasan poniendo la atención en lo mismo. Yo creo que hay distintos planos y en cada uno de estos planos la experiencia de vivir es totalmente diferente.

  • El ejecutivo estresado preocupado por la internacionalización de su empresa vive en un plano.
  • El funcionario que llega a las 3p.m a su casa cada día y se dedica a disfrutar de cada tarde haciendo deporte, con amigos, con sus hijos, vive en otro plano.
  • El autónomo que vive cada día esperando recibir el pago de algunas facturas que le debe la administración pública, está en otro plano.
  • El monje que vive en un monasterio y repite la misma rutina cada día de su vida, vive en otro plano.
  • La pareja de jubilados holandeses que dan la vuelta a Europa en su roulotte, viven en otro plano.
  • El ama de casa, viuda y con tres hijos en paro, que en su tiempo libre se dedica a prestar ayuda en un banco de alimentos, vive en otro plano.
  • La joven enferma de cáncer de mama, que vive sola en una gran ciudad y que no lo dice a sus padres por no preocuparlos, vive en otro plano.
  • El indigente que vive debajo de un puente de tu ciudad, vive en otro plano…

Cada persona vivimos en un plano totalmente distinto, en cada plano hay unas cualidades, unas normas nos escritas, una forma de disfrutar de la vida. Mi reflexión es que estar demasiado tiempo en el mismo plano no tiene demasiado sentido, y además empequeñece nuestra experiencia como seres humanos. Cambiar de plano más a menudo nos haría más dignos de lo que somos, poder conectar con la experiencia de otras personas, poder comprenderlas, empaparnos de cómo son sus días, nos ayudaría a llevarnos mejor,  a ser más solidarios, a acabar con tanta desigualdad.

Si lo hiciéramos, el ejecutivo podría comprender cómo se siente el que vive debajo del puente, el funcionario podría saber lo que le ocurre al autónomo que necesita con urgencia que sus documentos viajen por dentro de la administración pública, y así cada uno podría meterse en la piel del otro, eso que llamamos empatía, y que tan poco se pone en práctica.

Hacemos marketing de las emociones, se nos llena la boca de buenas intenciones, nuestro muro de facebook se llena de imágenes conmovedoras… pero nos falta llevarlo a la realidad.

Estas han sido mis tres reflexiones, espero que tú también puedas de vez en cuando recibir un masaje, y cuidarte como te mereces. Hoy no me extiendo más, el día empieza (7:23), ahora toca desayunar, meditar, y pronto salir de casa.

Que tengas un gran día.

 

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13 Comentarios

  1. Francisco Soler

    Hola César, los planos de la vida, excelente reflexión. ¿Me pregunto si podrías publicar un post con tu lectura recomendada? , como esa joya que describes de «Biografia del Silencio» y muchos títulos mas que tendrás guardados como un tesoro. Gracias por compartir.

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    • Hola Paco! Gracias por tus aportaciones! como siempre tan geniales. Me has leído el pensamiento, y atendiendo a tu petición, mañana publicaré un resumen de «Biografía del silencio», que no dudaré en llevarte la próxima vez que nos veamos. Un fuerte abrazo Paco

      Responder
  2. Elena Puyuelo

    Buenos días César y mil gracias!
    Me dedico a la Salud Emocional ejecutando mi trabajo desde diferentes terapias naturales (una de ellas el masaje), Salud holística sería más preciso. Recientemente he concluído mis estudios como Coach Ejectivo. Así te conocí. Sólo decirte gracias por tu sensibilidad, por la percepción profunda que tienes del mundo, de los sentimientos y personas que lo habitamos. El coaching me ha ayudado a crecer como persona y a enriquecer mi trabajo profesional al integrar una nueva técnica.
    Agradezco tus aportaciones!
    Feliz día!

    Responder
  3. Elena Puyuelo

    Buenos días César y mil gracias!
    Me dedico a la Salud Emocional ejecutando mi trabajo desde diferentes terapias naturales (una de ellas el masaje), Salud holística sería más preciso. Recientemente he concluído mis estudios como Coach Ejectivo. Así te conocí. Sólo decirte gracias por tu sensibilidad, por la percepción profunda que tienes del mundo, de los sentimientos y personas que lo habitamos. El coaching me ha ayudado a crecer como persona y a enriquecer mi trabajo profesional con integrar una nueva técnica.
    Agradezco tus aportaciones!
    Feliz día!

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    • Hola Elena. Qué afortunado me siento por leer tu comentario, gracias. Espero seguir aportanto textos y experiencias que puedan ser útiles Elena, será un placer hacerlo junto a personas y compañeros de profesión como tú. Mis mejores deseos. César

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  4. Amparo Andrés

    Que chulo!! A veces nos cuesta, pero lo cierto es que es necesario encontrar espacios de serenidad. Desconectar del estrés y poder sentir que tu cuerpo y mente fluyen en libertad, y desde ahí conectar con ese «silencio mágico» que hay dentro de nosotros.
    Muy interesante observar en que plano te mueves… eso lo descubrí con uno de tus libros, uno de mis preferidos, Creer para Ver. Yo se lo recomiendo a todos mis pacientes. Gracias infinitas

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  5. Juan Emilio

    Hola César, acabo de «conocerte».

    Excelentes reflexiones…

    Mi mejor amigo que te sigue desde hace tiempo, me envió este enlace…, a partir de ahora tienes un seguidor más… Espero algún día conocerte personalmente…

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    • Hola Juan Emilio! Gracias, me alegra conocerte también a ti. Y más aún saber que tu mejor amigo nos ha unido. Espero que todo vaya muy bien, y que pueda aportar algo útil a tu existencia. Si no es así, dímelo, estaré encantado de ajustar las velas! un fuerte abrazo

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  6. Una interesante reflexión Cesar. Totalmente de acuerdo identificar en el plano en el que se mueve el de enfrente nos ayuda mucho para poder eso que, como tu dices y tan poco se practicar, empatizar.
    Gracias por estos 15 minutos que me das casi a diario para reflexionar sobre otros temas y desconectar un poco de mi día a día, aunque muchos de tus post están íntimamente relacionados con mi profesión pero me ayudan a verlo desde otro punto de vista.

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