Crecimiento personal

El ratio de positividad ¿Cuánto de positivos tenemos que ser?

Por

ratio de positividad

Una de las formas de conseguir una mejor actitud pasa por empezar a valorar mucho más todo aquello que vemos en los demás y en nosotros mismos. Nos damos cuenta de que el subconsciente es como un perro fiel al que si educamos para algo, este se comporta como tal. Hoy te hablaré con todo detalle de algo que quizás ignorabas: “el ratio de positividad”

La mayor parte de las personas que conozco no están acostumbradas a valorar ni a valorarse demasiado, simplemente formamos parte de una generación en la que lo habitual no era ir por ahí observando todo aquello que les gustaba de los demás, de uno mismo o de su entorno. Hay generaciones que han crecido bajo el paradigma de “la vida es dura” o “la vida es difícil”, a las cuales nos viene muy bien recordarnos la importancia de valorar.

Valorar es mucho más que un simple consejo, es toda una filosofía de vida, si logramos valorar más aquello que tenemos a nuestro alrededor, provocaremos cambios significativos incluso en nuestra neurología, en la forma en la que nos percibimos nuestro entorno.

Cuando nos asomamos a la vida podemos hacerlo mirando a todo lo que falta o a todo lo que tenemos. Sin darnos apenas cuenta, en muchas ocasiones ponemos el foco en todo aquello que no tenemos, que “la vida no nos da”, que nos falta para ser felices. Ver lo que hay, no lo que falta, esa es la clave de una buena parte de nuestra actitud.

Cuando pones el foco en todo lo que no tienes para ser feliz, ya puedes adivinar qué va a ocurrir.

Una ley natural nos dice que aquello en lo que ponemos la atención tiende a hacerse más visible.

La psicología positiva nos ha demostrado datos sorprendentes sobre la valoración en nuestras vidas, sobre nuestra capacidad de mirar a la parte positiva de la vida, a la cara iluminada de la Luna y los efectos que puede tener sobre nuestros resultados.

ser positivos

¿Hay un ratio o valor ideal sobre cuánto de valorativos hemos de ser para que nuestros resultados se vean afectados positivamente? La respuesta es sí. El investigador social brasileño Marcial Losada tiene mucho que contarnos sobre esto.

La idea sobre si existe un ratio dorado de la positividad no sólo llega después de las investigaciones de Losada, sino que también otros investigadores sociales como John Gottman o Barbara Fredrickson se han fijado en este ratio, aplicado a muchos aspectos de nuestras vidas, como por ejemplo la relación de pareja. Gottman por ejemplo, ha descubierto según sus investigaciones de las relaciones, que una pareja seguirá estable en el tiempo y unida si su ratio de positividad vs negatividad es de 5 a 1. Es decir, la pareja necesita cinco interacciones positivas por cada negativa para asegurar su supervivencia como tal.

Gracias a sus investigaciones sabemos que en aquellas parejas en las que existe un ratio menor, con más negatividad, desprecio o crítica, acabarán por estar a las puertas del divorcio tarde o temprano. ¿Cómo somos con nuestra relación de pareja?, ¿qué tipo de interacciones tenemos?

El ratio dorado de la positividad de Marcial Losada nos habla de la cantidad de positividad vs negatividad en un sistema, y nos dice que para que se vea en los resultados, tiene que ser mayor que 2,9013. Es decir, para que las cosas vayan bien en un sistema tienen que haber al menos 2,9013 aspectos positivos por cada negativo. El profesor Losada lo simplifica en 3. Esto es aplicable a muchos aspectos de nuestras vidas. Por ejemplo nuestros pensamientos. Empieza el día: ¿cuántos pensamientos tenemos positivos vs negativos en los primeros 20 minutos después de despertarnos?. Pero en más situaciones también:

  • Dirigimos un equipo. ¿Cuántas felicitaciones vs cuántas críticas escuchan?
  • Perdemos una venta. ¿Cuántos pensamientos negativos tenemos por cada pensamiento positivo?
  • Estamos haciendo deporte, por ejemplo running, en un caluroso día de verano. ¿Cuántos pensamientos negativos del tipo “Uf.. Qué cansado estoy” o “demasiado calor para salir a correr” tenemos
  • por cada pensamiento positivo del tipo “Yo puedo” o “Qué buen día hace”.

Los estudios sobre el ratio de positividad de Losada nos dan algunos datos más que son interesantes. Imagina el efecto sobre el bienestar de las personas teniendo en cuenta las emociones positivas vs las emociones negativas que sienten. Las investigaciones nos dicen que aquellos que tienen un ratio de 1 a 1, es decir de una emoción positiva por cada negativa, no tienen mayor bienestar que aquellos cuyas investigaciones son predominantemente negativas.

Todavía más sorprendente es que aquellas personas cuyo ratio es 2 a 1, tampoco se sentían mucho más felices que aquellas que tenían una relación 1 a 1. Pero una vez que el ratio alcanzaba el ratio dorado de positividad de 2,9013 el bienestar de la persona mejoraba considerablemente y consecuentemente sus resultados.

En un ratio menor que uno, corremos literalmente peligro. Una persona con más negatividad que positividad en su vidas corre literalmente peligro, incluso su salud como se ha demostrado. Sus niveles de cortisol serán mayores y otros factores que afectan a su salud física. Sus resultados no pueden ser positivos consecuentemente.

Un ratio entre 1,4 aproximadamente y 2,9, no tiene nada de especial sobre nuestros resultados, es lo que se consideraría “normal”. Aunque todos sabemos que lamentablemente no es la realidad de una gran cantidad de personas.

El ratio empieza a ser también peligroso cercano a 11. Puede significar que una persona ha perdido literalmente contacto con la “realidad” y por lo tanto sus resultados no serán mejores gracias a ese exceso de positividad.

¿Cuánta positividad hay en tu vida vs negatividad? Es un factor a tener muy en cuenta para mejorar nuestra actitud. Ya que sin positividad no hay éxito.

ver la parte positiva

En mis conferencias recomiendo que para mejorar nuestra actitud, la mirada valorativa o positiva tenemos que dirigirla en tres direcciones.

  1. Hacia nuestro entorno, en todas las cosas que nos rodean.
  2. Hacia todas las personas que nos rodean
  3. Hacia uno mismo.

En nuestro entorno

Cuando miro todo lo que falta a mi alrededor para ser feliz, veo cada vez más cosas que faltan. Sin embargo, cuando miro a mi alrededor y veo lo simple y cotidiano, observo que tengo todo lo que necesito: una ropa que me hace sentir calor, un ordenador que me permite trabajar y comunicarme con el mundo, un té caliente en mi mesa, un desayuno, un libro… son tantas cosas las que tengo y por las que estoy agradecido.

Cuando miro a lo que tengo, entonces puedo ver cómo todo lo que tengo es mucho más valioso que lo que me falta.

Mirar a tu entorno con mirada valorativa te hará encontrar muchos más motivos, te hará sentir que tienes muchas más cosas a tu servicio de las que imaginabas.

En mi hoja de reflexión semanal, un formato que relleno cada Domingo con todos los puntos importantes sobre mis objetivos, avances y retos, no falta un punto que dice “¿De qué estoy agradecido?”. Cada vez que tengo que rellenarlo, miro a mi alrededor y veo múltiples factores. Lo cierto es que a veces no caemos en la cuenta de lo que supone vivir dónde vivimos, en nuestro país, ciudad, población, barrio, casa, estar sentados en un sofá, tomando un café, vistiendo ropa, no pasando frío… ¡son tantos los factores por los que sentirse agradecidos!

En los que nos rodean

Nuestras relaciones con los demás no siempre son lo positivas y saludables que podrían porque tenemos el foco puesto en todo aquello que no hacen bien o que no nos gusta de ellos. Si miras a tu alrededor, es fácil que encuentres a un familiar o amigo con quien a menudo te relaciones haciendo énfasis en lo que falta, con este tipo de comentarios que hacemos del tipo “tienes que…”, “deberías de…”

No nos damos cuenta de que cada vez que hacemos esto, estamos criticando al otro, diciéndole “No estás bien. Para estar bien tienes que hacer esto”. Es una forma encubierta de arrogancia, es algo así como pensar que uno tiene la verdad y el otro está equivocado.

Pero no nos damos cuenta de que nosotros no somos el otro, y de que el otro ya está haciéndolo todo lo mejor que puede con sus circunstancias y sabiendo lo que sabe. Querer que el otro mejore diciéndole todo lo que tiene que hacer es un flaco favor hacia tu relación con él o ella.

Nos falta por lo tanto una mirada más valorativa hacia el otro, una mirada más positiva que resalte todo lo que el otro ya tiene o hace bien. Si lo logramos, el otro incluso empezará a mostrar cambios que no esperábamos.

¿Qué aspectos positivos tiene tu mejor amigo, tu pareja, tu hermano/a, madre o padre? Cada vez que piensas en ellos ¿cuánto de valorativo hay?

Cuando te relacionas con los demás, para tener relaciones saludables, tienes que poner el foco en lo que hay, no en lo que falta, en todo lo positivo que puedes ver en ellos. Cuándo te relacionas con los demás ¿dónde pones el foco?

ratio dorado de la positividad

En nosotros mismos

Valorarse y cuidarse a uno mismo no es algo que precisamente esté de moda. A veces sentimos que si nos damos lo mejor a nosotros mismos estamos siendo desleales a los demás, egoístas o estamos marcando una diferencia entre nosotros y el resto. Sin embargo, no nos damos cuenta de una gran trampa que esconde este planteamiento: si no soy capaz de valorarme a mi, tampoco lo sabré hacer contigo.

Tú eres la herramienta que hace posible todo lo que ocurre en tu vida. Si no te valoras lo suficiente, no serás capaz de ser la mejor herramienta.

Encontrar y valorar todo lo bueno que haces y llevas a cabo y reconocerlo es vital para que puedas estar en el presente con una sensación de autoconfianza y autoestima saludables.

Valorarse y cuidarse no sólo en el plano mental, reconociendo lo que hacemos bien, sino también en el plano material, a través de un regalo hacia uno mismo, recibiendo un masaje cada cierto tiempo, viajando más o premiándote un poco más con un regalo más de vez en cuando.

En una etapa en mi vida me di cuenta de que la cultura del trabajo y el esfuerzo la tenía bastante arraigada a mi, pero no tanto la cultura de premiarme y cuidarme. Junto con mi mujer establecimos un acuerdo, tendríamos una política de “Homenajes”, que era algo así como una forma de premiarnos de forma periódica. De esta forma, todas las semanas tenían su homenaje, también todos los meses y todos los trimestres, y años.

Los homenajes semanales podrían ser una cena en nuestro restaurante preferido o un pequeño regalo. Los homenajes trimestrales un viaje de varios días a algún lugar y así sucesivamente. Encontramos en esta política de homenajes muchos premios más allá de las cuestiones materiales, premios que tenían que ver con la valoración que hacíamos de nosotros mismos y de nuestro esfuerzo.

Valora más todo lo positivo que hay en tu vida, encuentra motivos para sonreir y sentirte agradecido/a. Serás más feliz.

El ratio de positividad ¿Cuánto de positivos tenemos que ser?
4.5 ([por]) 11 votos

Suscríbete a nuestra newsletter y únete a nuestro grupo privado donde descubrirás todas las novedades

1 Comentario

  1. Mariano Crespo

    Cesar, una vez mas excelente nota ! Gracias !

    Es interesante este punto: objetivos, avances y retos, entendiendo a los retos como aquellos puntos de los obejtivos que no se cumplen…

    En si la nota es enteramente interesante y motivante!
    Mariano

    Responder

Deja tu comentario




He leído y acepto las condiciones de uso y la política de privacidad

*