Gestión del tiempo

Probando el slow life

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Buenos días! empezamos semana y eso significa oportunidades. Espero que empieces muy bien el lunes. Hoy me gustaría hablarte de un término que se conoce como el movimiento lento o slow life si quieres el término anglosajón.

Hace unos días que no escribía por aquí, como comenté la semana pasada, tomaría unos días de descanso en mi faceta de autor de este blog. He aprovechado para hacer muchas cosas estos días: Ir a una boda en Murcia, estar de vacaciones en Granada hasta el Jueves por la mañana, tener una reunión de trabajo el jueves por la tarde, trabajar con directivos de Inditex el viernes por la mañana y dar clase en un Executive MBA el viernes por la tarde.

Además de todo esto, Belén y yo nos hemos podido ponernos maluchos. Primero ella del estómago y luego yo. Así que nuestro viaje a Granada ha sido muy extraño, porque aunque hemos disfrutado muchos momentos, también hemos tenido que quedarnos mucho tiempo en la habitación del hotel, ir al hospital, y esas cosas que se hacen cuando tu cuerpo no responde a lo que tú necesitas de él. Por suerte ahora todo está de cine, ambos estamos al 100% para dar lo mejor de nosotros esta semana intensa que empieza ahora y acaba en Madrid el sábado a mediodía.

Después de todo, el Sabado por la mañana instalé una TV en la pared del dormitorio de casa y hemos pasado todo el fin de semana viendo películas. Los de Wuaki TV tienen que estar encantandos con nuestra membresía. Hemos alquilado Zootropolis, The Martian y El Renacido.

He cancelado un par de días mis entrenamientos para #LaRutaDeLaPlata2016, pero todo a su tiempo. En Granada he salido tres veces a correr a distintas horas del día para probar mi fuerza de voluntad.

Belén y yo hemos aprendido muchas cosas estos días, entre ellas que cuando una mujer está embarazada tienes que cambiar los hábitos y ser más cuidadoso de lo habitual. Es decir que si normalmente caminas 12 kms todos los días, quizás deberías de replantearte caminar esta distancia bajo el sol de Granada, especialmente a mediodía. O que si te gustan mucho las tapas granadinas, quizás deberíamos de eliminar aquellas que llevan más fritos y mezcla de salsas. En fin cosas básicas que a Belén y a mi nos llegan de primerizos, y claro, pues aprendemos en base a ensayo / error.

Algo que hemos aprendido es a hacer menos cosas y más despacio. Sé que este tema se va a acrecentar a medida que tengamos a nuestro bebé, así que tengo que acostumbrarme. Hay un movimiento mundial que se conoce como el slow life o movimiento lento, y que en definitiva consiste en:

  • bajar el ritmo,
  • pararse a pensar antes de hacer,
  • hacer menos y mejor,
  • disfrutar más de lo que se hace.

La cuestión es que en nuestros paseos por Granada lo hemos puesto en práctica. A los 5 meses de embarazo no se camina con la misma vivacidad que sin embarazo, y supongo que el último mes la velocidad será mínima. Así que hemos bajado el ritmo, y eso nos ha hecho disfrutar más de muchas cosas:

  • Hacer más paradas para ver a los artistas callejeros (en Granada está lleno).
  • Sentarnos más en los bancos.
  • Parar más tiempo a beber agua en una fuente.
  • Disfrutar más del aire acondicionado de las tiendas.
  • etc…

Caminar más despacio me ha hecho ser más consciente de algo fundamental:

No importa lo que hagas si no lo disfrutas, y para disfrutarlo tienes que vivirlo con todo detalle.

El monje vietnamita Thich Nhat Hanh, a quien admiro, es muy partidario de vivir la vida con esa sensación de despertar y atención a los detalles. Creo que tengo que volver a leer sus libros.

En los detalles está la magia.

Llevando esto al terreno profesional que normalmente nos ocupa, aquellos profesionales que trabajan con mayor atención al presente, cometen menos errores y disfrutan más de su trabajo, algo que a cualquier empresa le conviene.

Me propongo disfrutar más del presente, y sacar más jugo de cada instante. Siempre hay una velocidad de crucero que es idónea para disfrutar del viaje, y esta velocidad es la ideal para que se consigan los resultados y paralelamente se disfrute del camino. Aunque tampoco consiste en hacer las cosas al ritmo de estos perezosos:

Que tengas un gran día.

 

 

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4 Comentarios

  1. Carmen Franco

    Cesar, que placer me da escuchar este tipo de vida slow life, pues yo decidi iniciarla hace un par de meses y me lo estoy disfrutando muchisimo… al dedicarme a ser emprendedora con mi negocio de Coaching, Consulting & Training… ser mama de dos hijos 9 y 13 en edades esolares importantes, ademas deportistas, ser esposa, ser Gerente General de Mi Hogar, organizadora de eventos familiares, planificadora de agendas, Project Manager de los Proyectos de mis hijos y esposo … pues ha sido un ticket VIP a mi slow life…. por anos he vivido corriendo y he dejado de vivir muchos presentes, aqui y ahora… Cuando tienes hijos… bajas la mirada y al subirla ya ha pasado el tiempo suficiente para darte cuenta que con un ritmo de vida acelerado te perdiste de muchas cosas importantes que te regalo la vida a traves de ellos y otras tantas que el destino te las dio cuando naciste… asi que la vida es un momento…. Vivirla a plenitud y en completa armonia, donde el alimento principal de cada dia sea el amor de nosotros mismos y de nuestra familia…. 🙂 … Felicidades!

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  2. Nacho Cambralla

    Vaya, vaya, César. Despistado andaba y sorprendido me quedo al enterarme de tu próxima paternidad. ¡Enhorabuena a los dos!
    Veo que simpatizas con el Movimiento Slow. ¡Grande! No dudes en leer el libro «Elogio de la lentitud» de Carl Honoré. Es un Must!

    Un abrazo

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  3. Excelente. Sera practicar el slow motion q es todo un reto en estos tiempos donde todo es rápido.

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