Crecimiento personal

No pierdas tu equilibrio personal

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Hoy te hablaré de sobre el equilibrio personal y porqué no debes perderlo. He tenido un comienzo de año muy divertido, podría decir que han sido tres meses de los más desafiantes de mi vida, por cierto, hoy (28 de Marzo) cumplo 43 años. Multitud de proyectos profesionales y personales me han pedido paso, y yo, les he dejado pasar. ¿Te suele pasar que también multitud de responsabilidades llaman a tu puerta?

He tenido muchas semanas con cero tiempo para pararme a pensar, ser consciente, analizar, dedicarme a otra cosa que no fuera ejecutar, una tras otra cientos de tareas de un plan de acción que parecía no acabar ¿te ocurre también esto de vez en cuando?

Por suerte, acabamos el trimestre profesionalmente en uno de nuestros mejores años de facturación. Y personalmente con nuestra nueva casa finalizada, cumpliendo el timing que me propuse hace un año, lo que me ha llevado estar muchas semanas encima de multitud detalles, acabados, contratas, etcétera.

Lo cierto es que en estos tiempos tan desafiantes he estado muy cerca de perder mi equilibrio personal. ¿Qué es esto del equilibrio? Bien, básicamente es tener estabilidad en tus cuatro planos: mental, físico, espiritual, emocional.

«Puedes acercarte a los límites del equilibrio personal, pero no debes perderlo».

Perder tu equilibrio personal significa perder tu salud, dañar tus relaciones, perder el sentido… por eso tienes que estar muy atento a ti mismo en épocas muy desafiantes.

Si pierdes tu equilibro mental por ejemplo puedes ser víctima del estrés. Si pierdes tu equilibrio físico puedes ser víctima de una enfermedad, sobrepeso, etcétera. La cuestión es mantenerte dentro de ciertos límites saludables. Aunque en este caso he rozado lo que no sería saludable, parece que lo he conseguido.

Las etapas de este tipo nos ponen a prueba de muchas formas, y nuestro papel es no dejarnos llevar por ellas, sino más bien autogestionarnos para salir de ellas fortalecidos. Pero no es fácil. Casi todo lo valioso en la vida no es fácil, conlleva un esfuerzo constante, una lucha contigo mismo en muchas ocasiones. Requiere de mucha inteligencia emocional intrapersonal.

Como sabes, pongo mucho énfasis en conseguir hábitos productivos y saludables cada dia: Dormir 7-8 horas, Aprender, meditar, hacer deporte, alimentarme bien. El cumplimiento de estos marcan si las cosas van bien. En el deporte por ejemplo he cumplido con mis 5-6 días de entrenamiento semanales. Aquí este apartado de mi hoja de tracking semanal en las 12 semanas del año que llevamos (cada 1 es un día de deporte en esa semana):

Sin embargo he meditado mucho menos, muchas semanas tan sólo uno o dos días. Un hábito que acostumbro a realizar cada día lo he dejado de hacer muchos días. Esto no es nada habitual en mi, pero la situación ha sido muy, muy excepcional. Me he encontrado a las 5:40am trabajando muchos días, sin el tiempo para Aprender, meditar, hacer deporte y he tenido que sacrificar algunas partes de mis hábitos.

Supe que las cosas iban a mejor hace unos días, cuando hice un pequeño retiro estratégico, cerca del Monasterio de Poblet con mi amigo y coautor Enric Arola, con quien comparto valores, visión y una gran amistad. Aquí una foto de un atardecer precioso paseando por viñedos:

De esos momentos mágicos en buena conversación y compañía.

Todo avanza y todo va a buen ritmo, en progreso positivo. Ahora quedan 4 días antes de Semana Santa, días que también son muy desafiantes, con agendas muy apretadas. Estaré en Valencia con Tareca, Edicom y en Zaragoza un par de días con el comité directivo de Codeoscopic. Me reuniré con Ford y con alguna empresa más, y hablaré de nuevos proyectos de desarrollo del Liderazgo y la Productividad Personal con dos empresas referentes del sector textil y químico.

Ahora, aunque atareado, siento que recupero mi paz interior, que pronto volveré a estar al 100% de equilibrio personal. Recuperaré mís días de atención y conciencia plena, mis momentos para mirar el paisaje, para contar mis respiraciones, para sentir con más profundidad.

Por último, me gustaría recomendarte uno de mis libros que está teniendo un éxito bastante notable a pesar de que no habla de mis temas habituales (liderazgo, ventas, productividad, actitud). Se llama «Y lo mejor de todo, despertar». Quizás te guste si al leer este post algo ha resonado dentro de ti.

Y tú:

  • ¿En qué etapas de tu vida has perdido tu equilibrio personal?
  • ¿Qué hiciste para recuperarlo?
  • ¿Tienes alguna estrategia que puedas compartir conmigo?

Nos vemos en la cima.

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1 Comentario

  1. Antonio Felipe Martín Reyes

    Buenos días.

    Sin ese equilibrio que tan bien describes, sin la necesidad de que el ocio, el deporte, el descanso pesen más (o al menos lo mismo) que el trabajo vamos de cabeza a que un día la salud te pegue un susto, de los de verdad, y tengas que repensarlo todo.

    Y lo dice alguien que tuvo que sufrir un ictus para poder frenar y hacer borrón y cuenta nueva en muchas cosas. Después de ese golpe tuve que pasar por una etapa de introspección para poder valorar absolutamente todo, para poder medir qué me hacía mejor persona, marido, amigo y profesional. Como consecuencia hago más deporte, medito, leo más, quedo con más amigos y busco momentos que solo sean para mí y los míos.

    En definitiva, hay que ser más felices.

    Un abrazo.

    Responder

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