Liderazgo

Las consecuencias del miedo

Por

el miedo a amar

Hay dos respuestas primarias en todos nosotros. Estas dos formas de actuar determinan nuestro presente, pasado y futuro. Hoy me gustaría hablarte de las consecuencias del miedo, y de cómo conviene superar y transpasarlo para lograr una vida plena…

En realidad sólo hay una respuesta, una posibilidad, algo de lo que estamos hecho todos los seres humanos. A esa respuesta hay quien le llamamos Amor. Hay quien lo llama Dios, Energía, o ponle el nombre que quieras. Hay una esencia creativa de la cual estás formado.

Cuando el Amor no está en nuestras acciones se crea un vacío, un espacio frío y cortante al que llamamos miedo.

Entre esas dos respuestas nos vamos moviendo por la vida. Actuamos con Amor o actuamos con Miedo.

Dice Anthony de Mello en una frase “Lo contrario del Amor no es el odio, sino el miedo, el odio es una consecuencia del miedo”.

Cada vez que tenemos miedo, de una u otra forma dejamos de amar. Estamos cerrando las puertas del cielo y abrimos las puertas del infierno.

El Amor tiene algunas primas hermanas: la confianza, la generosidad, la entrega, el trabajo en equipo, la colaboración, la integridad, el apoyo, el cariño, la paz…

El Miedo también tiene familia, y se llama: celos, vértigo, panico, envidia, complaciencia, control, perfeccionismo, ansiedad, estrés, , duda para tomar decisiones, odio, enfado, rabia, vergüenza…

de que sirve el miedo

Como puedes ver, cada respuesta nos conduce a mundos distintos… Consecuencias del miedo. Lo mejor de todo es que cualquier respuesta que se desencadena en ti lo hace a una velocidad vertiginosa, en “cero coma”, en instantes tan rápidos que apenas te das cuenta. Cuando te quieres dar cuenta has sido secuestrado/a por el miedo y estás actuando bajo su paraguas. Ves actuar a tu hijo de una forma determinada y respondes con miedo…Ves que tu pareja hace algo y respondes con desconfianza…Ves que tu compañero de trabajo dice algo y te asalta la duda…Ves que una persona de tu empresa habla con alguien en voz baja, te preguntas ¿hablarán de mi?…

El miedo se apodera de ti antes de que te quieras dar cuenta. Estás programado para ello. Lo peor es que no te das cuenta.

El miedo te secuestra hasta lugares en los que no hay ningún tipo de amor, y sólo hay lugar para el conflicto interno o externo, la desconfianza y finalmente la soledad. Cuando tenemos miedo sólo caben tres respuestas, tres pulsiones que están programadas en cada uno de nosotros, y que es muy, muy difícil no tener:

  • Complaciencia: “Te complazco para pertenecer”. Tengo tanto miedo a la soledad que me quedo junto a ti pese a dejar de ser yo.
  • Protección: “No quiero que me hagan daño”. Y por lo tanto pongo distancia entre tú y yo, no me muestro vulnerable, e incluso puedo parecer arrogante.
  • Control: “Tengo que demostrar que tengo el poder, no quiero perder el control”. Y por lo tanto trato de manipular, ser excesivamente perfeccionista y ambicioso.

Como puedes ver estas tres respuestas nos conducen a mundos muy oscuros, y las estás haciendo todos los días. Y como decía antes, las haces antes incluso de darte cuenta.

Tu cerebro está programado para ser muy rápido, para detectar oportunidades y amenazas, y en demasiadas ocasiones se activa el miedo y actuas de una de estas tres formas.

las consecuencias del miedo

Siendo así, la primer pregunta que te haría es:  ¿Eres consciente de esto o actuas bajo el piloto automático?, ¿Esto que digo te suena a chino o te suena familiar? Y la siguiente pregunta es: ¿Quieres cambiarlo?

Porque si no lo cambias vas a ir por la vida complaciendo, protegiéndote inútilmente o controlando en exceso.

Ante cualquier evento, por pequeño que sea, tú tienes la capacidad de decidir. De tomar la decisión de si lo quieres afrontar desde el miedo o desde el amor. Cuando actuas desde el amor eres tan maravilloso/a. Lo que ocurre es que no lo hacemos tan a menudo.

El problema es dejar de hacer que tu respuesta sea automática, tienes que añadir más consciencia al proceso, tienes que moverte por la vida de forma menos impulsiva (ya has visto hasta dónde te ha traído tu piloto automático), y vivir de forma más consciente.

No te estoy pidiendo que cambies, te estoy pidiendo que vivas más conscientemente. Quizás te apetezca seguir teniendo ese tipo de secuestros emocionales el resto de tu vida, pero al menos deberías de decidirlo tú, no ser una víctima de ello.

Cuando actuas con miedo no diriges tú, hay alguien que lleva el mando a distancia de tu vida.

el miedo y el amor

Cuando actuas desde el amor, eres tú quien decide, quien cambia de canal o sube el volumen. Tu integridad aumenta y tu impacto sobre el mundo es positivo, haciendo cosas extraordinariamente grandes.

  • ¿Cómo es dirigir una empresa con miedo?
  • ¿Cómo es criar a unos hijos con miedo?
  • ¿Cómo estar en pareja con miedo?
  • ¿Cómo es vivir con miedo?

Lo hacemos más a menudo de lo que creemos, y tenemos la solución. Hay muchas formas de ser más consciente de ti mismo/a y de tu impacto. Una de las formas de hacerlo se llama meditación, y te invito a practicarla para empezar a tomar el mando a distancia de tu vida.

El miedo es lo que llamamos a la ausencia del amor.

El Amor es algo de lo que no puedes escapar, puedes aprenderlo en esta vida o puedes vivir 7 vidas más. No hay prisa.

Que tengas un gran día.