Gestión empresarial

La fuerza de las pequeñas derrotas

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Pensamos que todo tiene que ir bien hasta que deja de ir, creemos que lo habitual es crecer e ir a más, pero ¿qué pasa si durante una etapa vamos a menos?, ¿qué ocurre con las pequeñas derrotas propias de cualquier proceso de crecimiento?

Crecemos en la adversidad

Un tema que me fascina es como hacemos para crecer y hacer grande un proyecto, empresa o a uno mismo. Todo lo que ocurre en el camino, todos los esfuerzos que realizamos y los éxitos que cosechamos.

Sin embargo, un camino de éxito no está siempre lleno de «éxito», en ocasiones hay pequeños momentos de crisis, setbacks como dirían en EEUU. Puedes ver la carrera de cualquier cantante famoso o hablar con él para darte cuenta de que para llegar dónde está, tuvo que tener unos cuantos altibajos.

No hay éxito sin encontrarte unas cuantas piedras por el camino (algunas realmente grandes)

Cuando Leonard Cohen salió a los escenarios después de su retiro de varios años en el Monasterio Zen de Mt. Baldi, su agente le había robado todos sus ahorros. Se recompuso como pudo, después de muchas dudas y salió de nuevo a los escenarios, haciendo una gira por Canadá (su país natal), tan sólo por ver si su música seguía siendo interesante. Al poco tiempo estaba haciendo una gira mundial de cientos de conciertos con un éxito arrollador, en los cuales haría la mayor recaudación de su historia.

A las empresas y profesionales que conozco, eventualmente les ocurre lo mismo que a Cohen, también viven sus «momentos de bajón», sus crisis que les llevan a perder resultados, clientes, a mantener estancado todo, en espera de nuevas etapas de prosperidad.

Pero los setbacks no son negativos, ¡todo lo contrario! lo que quería contarte hoy es que estos pequeños retrocesos que pueden haber en el camino son los mejores momentos para impulsarse. Estás viviendo una mala etapa ¡Enhorabuena!

Muchas personas se asustan cuando esto ocurre, cuando pierden su «swing», cuando no consiguen que entre su mejor «drive». Rafa Nadal es un ejemplo de persona que no se viene abajo ante la adversidad, y estarás de acuerdo conmigo en que su pequeño retroceso ha durado varios años. Pero ¿Qué ha pasado después? Nadal está de nuevo onfire.

La adversidad nos hace fuertes, nos enseña a no caer en los mismos errores, a afilar más todavía nuestra forma de actuar y a salir al terreno de juego con sed de victoria.

Mi mensaje para ti este primer Lunes del Otoño es que ante la adversidad te crezcas, que te impulses en eso que creemos ser una derrota, ya que no es una derrota definitiva, tan sólo es la forma que el destino tiene de decirte «todavía no ha llegado la hora». Así que te toca esperar, seguir entrenando duro y no tirar la toalla.

Que tengas una semana elegante.

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