Crecimiento personal

La actitud lo es todo

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Cada día estoy más convencido que de poco importan los logros conseguidos en la vida si no los conseguimos desde una actitud impecable. Cada día me seduce más la idea de que lo que más importa es cómo te sientas, cómo afrontes la vida, independientemente de lo demás… Creo que la actitud lo es todo, te explicaré por qué…

Victor Frankl pasó mucho tiempo preso en los campos de concentración nazis, entre ellos Auschwitz, y nos dejó escrito un libro que sí o sí tienes que leer «El hombre en busca de sentido», una lectura obligatoria. En este libro el Dr. Frankl acaba diciendo algo más o menos así:

«Ya que no podía elegir las circunstancias por las que pasaría dentro del campo de concentración, lo único que podía elegir es cómo afrontarlas».

En este libro se nos da una maravillosa lección de vida. En realidad no importa tanto qué ocurra, sino cómo uno lo afronte. Una frase que me repito al salir de la meditación cada día es «No es la carga lo que nos hunde, sino cómo la transportamos».

Por eso creo que hay personas que son más felices, no porque tengan más, sino porque saben transportar mejor su «carga».

Todos tenemos motivos para quejarnos, pero también motivos para ser felices. Las personas con mejor actitud que conozco son aquellas que han decidido mirar a la cara iluminada de la Luna y ver todo aquello de lo que podemos alegrarnos.

Tener buena actitud no quiere decir dejar de ser «realista». Muchas personas me dicen «César, yo soy realista». En realidad cuando me dicen eso yo lo que pienso es «Tú eres un cenizo de los pies a la cabeza», porque esta persona está mirando la cara oscura de la Luna y deja de ver la otra.

La botella está medio llena o medio vacía. Contiene la misma cantidad de agua, pero unas personas la ven de una forma y otras de otra. No es cuestión de «realismo», es cuestión de cómo afrontas la vida, de tu actitud.

  • Ante la queja de un cliente algunas personas soplan y dicen «puf!!!», otras la solucionan y siguen con su trabajo.
  • Ante una caída algunas personas se quedan llorando en el suelo, otras se levantan.
  • Ante una pérdida algunas personas viven toda su vida ancladas a «lo que pudo ser y no fue», otras se rehacen.

No importa lo que nos traiga la vida, lo único que importa es cómo lo afrontes. Ir de víctima no te va a ayudar.

Así que si algo realmente merece la pena es la actitud. Cómo me posiciono ante la vida, cómo salgo hoy a la calle, cómo afronto hoy mi trabajo, con qué mirada veo el mundo.

Que tengas un gran día.

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