Crecimiento personal

Implosión y explosión

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Puede que en algunos momentos de tu vida te hayas sentido confuso/a, desconcertado, sin saber muy bien cuál era el rumbo. Para que en esos momentos puedas sentirte mejor, hoy me gustaría hablarte de la implosión y la explosión…

¡Buenos días! ¿Cómo estás? espero que tu vida vaya estupendamente,y que todo siga su curso tal y como has definido. Por aquí va todo genial, disfrutando del momento y con mucho por hacer. Hoy y mañana estaré con un grupo de líderes de una de las empresas más grandes de nuestro país, logrando que asuman un estilo de liderazgo más líder-coach, algo que nos solicitan bastante la mayoría de empresas que se han dado cuenta que la gestión de personas y equipos ha cambiado mucho en los últimos años.

¿Hacia dónde va tu energía?

Todos sabemos lo que es una explosión, como su nombre indica existe una energía que es liberada «hacia afuera», de ahí el prefijo -ex. En muchas ocasiones la energía de las personas es hacia afuera, es entonces cuando vemos cambios sorprendentes y positivos en ellas:

  • Alguien toma una decisión valiente en su vida.
  • Alguien decide crear su propio negocio.
  • Alguien toma las riendas de su existencia.

Cuando las personas explosionamos, estamos poniendo toda nuestra energía en provocar cambios «externos» que son observados por los demás, y que se puede decir que son cuantificables, medibles y objetivos.

Pero las personas no siempre estamos explosionando.

A veces, la energía es hacia adentro… Entonces es cuando implosionamos, una palabra que no te será muy común.

Implosión, como su nombre indica es una liberación de energía «hacia adentro», de ahí el prefijo -in.

Se dice que alguien implosiona cuando dentro de él o ella existe una gran cantidad de energía, que todavía no tiene forma en el mundo real, pero que en su mundo interno se traduce en forma de mucha elucubración, confusión y planes no acabados ni concretos.

Sin embargo, lo positivo de la implosión es que generalmente a ésta le sigue una explosión. Ambas son consecutivas, una sucede a la otra.

Me gusta pensar que las personas estamos siempre en uno u otro estado. Pasamos de la explosión a la implosión sin darnos apenas cuenta, pero los resultados son visibles. En un estado existe confusión y en el otro claridad. 

Podríamos decir que nuestra vida se reduce a estos dos estados. Algunas veces duran más y otras veces duran menos. Si no somos conscientes nos podemos quedar en un estado de latencia durante varios años, como una explosión que no se produce, que no llega nunca a explosionar, esto es peligroso…

Somos energía y esa energía sólo puede estar en tres estados: hacia afuera, hacia adentro o latente y bloqueada.

Algunas personas se bloquearon sin darse cuenta y viven su vida como si hubieran llegado a una especie de sala diáfana en la que no hay mucho por hacer ni disfrutar.

Sería interesante conocernos a nosotros mismos/as mejor para saber en qué momento de nuestras vidas estamos con esa energía «hacia dentro», y por lo tanto favorecer la introversión, meditación y reflexión, y cuándo nuestra energía está «hacia afuera» y así favorecer por tanto la ejecución y planificación.

Reconozco que es saludable pasar de una a otra etapa, que no te preocupe demasiado estar confuso, quizás estés incubando tu próximo proyecto vital o profesional, ése que lo cambiará todo. Eso sí, que la confusión no reine en tu vida, porque entonces quizás habría un bloqueo al que tendríamos que mirar.

Implosionamos para luego explosionar. Muchos cambios en nuestras vidas vienen después de una etapa profunda de implosión. De ahí que te recomiende muy a menudo detenerte a reflexionar, meditar y todo lo que tenga que ver con tomarte un café contigo mismo/a.

Que tengas un gran día.

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