Liderazgo

Feedback negativo al estilo Masterchef o como meter el dedo en la llaga

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Disfruto cada vez que veo Masterchef, la primera edición fue buenísima, se pueden sacar muchas lecciones para la empresa de este programa, temas relacionados con el trabajo en equipo, el liderazgo, la comunicación y también sobre el feedback y la forma de darlo. La segunda edición del programa también se sale… 

Feedback negativo al estilo Masterchef

El feedback negativo que se da en Masterchef es un poco heavy lo confieso (aunque también lo hay positivo). De hecho, esta temporada la estrategia de los realizadores del programa ha sido endurecer todavía más el feedback que se da a los participantes. Es curioso como al público en general le mola que se salten los límites, al estilo Risto Mejide, ya lo dice en Annoyomics «hay que molestar, hay que enfadar al otro».

Sin embargo hay algo que me seduce de este tipo de feedback, no se anda con rodeos. Es directo, sin tapujos. Lo siento, pues lo digo, si te escuece te aguantas. Es cierto que no se puede ir por ahí dando este tipo de «palmaditas en la espalda» a los demás, pero quien sabe, quizás a veces nos falta sinceridad…

  • Estamos muy contentos con tu trabajo, pero nos gustaría comentarte una cosilla…
  • La verdad es que sólo hay un tema que me gustaría comentar contigo…
  • Eres una persona estupenda, pero…

A veces nos quedamos con la sensación de «¿qué me ha querido decir?», «¿Le gusta mi trabajo o no le gusta?». Al menos el tipo de feedback Masterchef provoca algo que pretenden Pepe, Jordi y Samantha, la reacción, que te reveles, que digas internamente «Me cagüen tu…», e incluso que te desbordes, que no puedas más y que estés a punto de tirar la toalla, pero que luego te reconstruyas y digas «Ahora verás de lo que soy capaz».

Recuerdo cuando me formaba en Terapia Gestalt hace unos años que los mejores formadores eran aquellos terapeutas que sacaban de tí esa parte rebelde, que no muestras tan a menudo al mundo, que te hacían reaccionar, que daban su feedback con el mismo gusto que la sal cae en una herida. Paradójicamente fueron de los que más aprendí. Eso sí, para aceptar y aprender de este feedback, debemos ser capaces de sostener, porque el que lo da suele meter el dedo en la llaga.

Algo que me gusta del feedback negativo que escucho en Masterchef es que en ocasiones es concreto, dice lo que ha fallado exactamente. En otras ocasiones no, y entonces se entona un tono de burla que quizás no ayude demasiado al que lo escucha, pero que sí le puede hacer seguir aprendiendo para superarse a sí mismo.

Está claro que en nuestra vida profesional, sobran todo tipo de burlas y ataques personales o emocionales a otros. Pero no puedo dejar de disfrutar cada vez que escucho aquello de:

  • «A mi tu plato me parece una vulgar copia de cualquier cocinerito moderno al uso»
  • «Está claro que Dios tampoco te dio el don de la estética».
  • «La textura del pescado es horripilante»
  • «Sabe a limón eh? traeme un gintonic»
  • «Te salva que el solomillo tiene más calidad que tú»
  • «Trabajo nefasto y actitud pésima, no hay nada peor que la ignorancia soberbia»
  • «Hacía tiempo que no probaba algo tan malo»
  • «Está casi tan cruda como tú»

Es evidente que el tipo de liderazgo Masterchef es muy paternalista, «admírame y odiame al mismo tiempo», «yo soy el que sabe y tú no sabes nada», «Sé muy humilde, esfuérzate al máximo, sigue mis consejos y aprenderás». Sin embargo reconozco que saldrán grandes cocineros de todas sus temporadas, el talento se acaba desarrollando, y eso es lo que cuenta. Aunque no aconsejo seguir su ejemplo más que para shows de este tipo. Si bien es cierto que cuando bajo este tipo de liderazgo el feedback es positivo, las personas lo reciben con mayor alegría todavía.

Y este feedback negativo funciona por un único motivo, porque es mejor que haya feedback negativo, que no haya ningún tipo de feedback. La ignorancia, no ser vistos, no ser reconocidos, es uno de los mayores daños que podemos hacer a los demás. Así que si puedes da un feedback de calidad a partir de ahora, y si no siempre nos quedará Masterchef.

Que tengas un gran día.

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6 Comentarios

  1. HERNAN LEON BAHAMON NAVIA

    Podría llamarse FEEDBACK ASERTIVO; al fin y al cabo, se dice en esos comentarios lo que se piensa, lo que se siente y lo que se desea que el otro corrija…

    Responder
  2. La parte del morbo y el cotilleo es inherente al ser humano y forma parte de la necesidad vital del reconocimiento, el feedback negativo lo acepto solo cuando se valora una actitud, jamás cuando supone un ataque a una persona, porque desde nuestro mapa también podemos cometer graves errores de valoración y provocar en un descosido un gran roto.

    Gracias por tus aportaciones siempre.

    Saludos.

    Responder
    • Muy bueno el post y muy buen comentario Ana, a mi el feedback gratuito y malo tampoco me gusta, que por cierto, tanto se usa sin darnos cuenta en las empresas. Hace mucho tiempo me di cuenta que este tipo de feedback negativo (nada tiene que ver con el de Masterchef, que al fin y al cabo es un show TV) lo suelen usar muchas personas en las empresas (personas peores que a los que atacan) para conservar sus puesto y parecer mejores a base de atacar al resto de profesionales que caen en sus garras.
      Por otro lado como comenta César, el feedback negativo pero constructivo siempre es bueno y hay que saber encajarlo, de hecho una de las características más importantes en la vida de una persona es saber encajar los golpes y aprender de ellos.

      Un saludo

      Responder

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