Gestión empresarial

Falsos objetivos. El único objetivo es el bienestar

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falsos objetivos

Existe toda una tendencia (a veces sobrevalorada) a hablar de los objetivos y poner demasiadas metas y desafíos encima de la mesa. Sin embargo creo que cada día tenemos más falsos objetivos, metas que no están alineadas con nuestra forma de ser, y que nos hacen andar por caminos muchas veces equivocados.

Falsos objetivos

Uno de los temas clave cuando queremos conseguir objetivos es que estos sean auténticos, es decir que vayan contigo (tienes una guía completa para definir tus objetivos aquí). Cuando un objetivo no está alineado con tus valores, tus deseos e intenciones, es difícil que tengas muchas probabilidades de éxito. La razón es porque las cosas se pondrán difíciles, y al no estar el objetivo alienado contigo, tratarás de autosabotearte de todas las formas imaginables.

Aquí la mayoría de personas nos encontramos con el handicap de que no nos conocemos demasiado bien a nosotros mismos, y por lo tanto no sabemos en realidad lo que queremos, caminando detrás de sueños que en realidad no son nuestros.

Conocerse a uno mismo (así decía la inscripción en la entrada del templo Griego de Delfos) es la clave para saber lo que uno quiere y necesita. Y también lo que no no necesita.

Las empresas tienen un problema bien grande con los objetivos de las personas. Muchas creen que con tener políticas de retribución variable basadas en el cumplimiento de objetivos será suficiente, actuando bajo la creencia de que por 3.000-6.000-9.000 o 12.000€ más de sueldo a final de año podrías matar a tu madre si fuera necesario.

como son nuestros objetivos

Nuestras políticas de retribución por objetivos no suelen ser suficientemente motivadoras, el dinero es un motivador extrínseco, y a muchas personas ganar algo más no les pone las pilas para lograr lo que se les pide.

Lo único que podemos hacer es lograr alinear a las personas con lo que pretendemos en la organización, lograr por un lado captar a personas a las que les motive lo que les vamos a pedir, y por el otro contagiar a todos los que ya están dentro la pasión por lo que queremos hacer (esto es más difícil). Es aquí cuando se echan en falta líderes visionarios.

Un líder visionario es aquel que sin decirte lo que tienes que hacer te contagia una pasión que no conoces, te inspira lo suficiente para querer comerte el mundo.

Y cómo puedes imaginar andan escasos.

El único objetivo de las personas es el bienestar, podríamos decir que es el mayor objetivo que tenemos. Ese objetivo (llámalo Felicidad), será para cada persona la suma de unas cuántas sensaciones, provocadas por el hecho de tener cierta seguridad, estabilidad, formar parte, ser reconocido y crecer o autorrealizarse en la medida de lo posible. Es una vez más la jerarquía de las necesidades de las que con tanto acierto nos habló Maslow.

De forma que creo que ocurren estos dos fenómenos curiosos:

  • Muchas personas andan toda la vida detrás de objetivos que no valen la pena. Y que no les motivan una vez conseguidos.
  • Las empresas tienen un problema grave, las personas no se sienten motivadas por conseguir (en el fondo) los objetivos que se les pide.

De estos dos fenómenos aparecen dos retos para las empresas.

  • El primero de ellos tiene que ver con promover el autoconocimiento, el alineamiento con tus valores, una vida auténtica es aquello a lo que mejor podemos aspirar. Cada uno tiene que definir su propia autenticidad. Si las personas saben lo que quieren es más fácil que lo puedan encontrar dentro de la empresa. O que no lo puedan encontrar y abandonen el barco.
  • El segundo tiene que ver con alinear a las personas con los objetivos de la organización.

Lo que sí es cierto es que si tenemos personas comprometidas y alienadas con los objetivos de la empresa, no tenemos límite.

Son ese tipo de personas que entregan el 200% y no parecen cansadas, que aportan más que nadie y no se quejan. Seguro que conoces a alguien así.

Al final, lo que promovemos en las organizaciones es una actitud. Y lo que se busca es un actitud proactiva, positiva e incansable.

La clave para no tener falsos objetivos es tener el objetivo de la felicidad o el bienestar como fin último y auténtico.

  • ¿Podríamos lograr que nuestro objetivo único y final fuera el bienestar?,
  • ¿Cómo sería esto a nivel empresarial?
  • ¿Sería real o sería un maquillaje para hacer que somos «guays», porque en realidad lo que queremos es la máxima creación de valor ($) para el accionista?

Tengo muchas dudas, aunque creo que en breve tendremos la respuesta. Todo está cambiando.

Que tengas un gran día.

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6 Comentarios

  1. Jose María

    Totalmente de acuerdo con Albert. Yo no conozco a nadie que siendo feliz en lo que hace, no le vayan las cosas de maravilla. Y muy de acuerdo contigo, César, en que algo muy importante en… «Los resultados deben ser el fruto de la felicidad de las personas» …es que las personas nos conozcamos lo suficiente para ser conscientes de si lo que estamos haciendo es lo que queremos nosotros o lo que quieren otros, y que nos ayudemos a que así sea. Un abrazo!

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  2. ¿El huevo o la gallina? ¿el bienestar de las personas o la sostenibilidad económica? mientras tengamos ésta duda creo que tendremos un problema. No están el mismo plano: podemos actuar sobre el bienestar de las personas, es un valor y por tanto lo podemos gestionar. La sostenibilidad económica es un resultado, no es un proceso, no depende sólo de nosotros. Por lo tanto, no hay debate, los resultados deben ser el fruto de la felicidad de las personas. La alternativa… no tiene sentido.
    Muchas Gracias César.

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    • Hola Albert! ¿Cómo andas? Ya hacía tiempo que no sabía de ti. Espero que empieces muy bien el año y que tengas muchos éxitos. Estoy 100% de acuerdo contigo, son planos distintos. Me alegra lo que dices «Los resultados deben ser el fruto de la felicidad de las personas» Grande!

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  3. carlos caro

    Muy acertado César. Yo prefiero hablar de «dar sentido» que de «visiones». Traducido a nuestro tejido empresarial de microempresa, adaptaría el concepto «líder visionario» más propio de multinacional anglosajona por el más común «jefe que con su ejemplo, su integridad y su motivación, contagia al resto de la plantilla a lograr los objetivos»

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