Crecimiento personal

El sutil arte de encontrar sentido

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Anoche compartía cena con un buen amigo, en nuestra conversación, además de muchos otros temas, hablamos sobre la necesidad de encontrar sentido a todo lo que hacemos. No siempre lo que hacemos tiene sentido, a veces por lo menos no parece tener ninguno. Muchas empresas y profesionales nadan perdidos en mares revueltos en los que deben encontrar sentido.

Deberíamos tener más afinada nuestra capacidad de cuestionárnoslo todo (Da Vinci la tenía, se llama «Curiositá»), de preguntarnos a nosotros mismos «¿Para qué?»

  • Esto que estoy a punto de empezar ¿Para qué?
  • Esto que me acaban de proponer ¿Qué sentido tiene?
  • Esto en lo que estoy metido ¿Hacía donde me lleva?

Suele ocurrir que muchas personas acaban metidas en lugares y situaciones que no desean, pero son ellos mismos los que han propiciado tal situación. Con el tiempo se preguntan ¿Cómo me metí yo en esto?… ¿Te ha ocurrido alguna vez? (Más que preguntar debería afirmar)

El arte de encontrar sentido

Preguntarnos constantemente ¿Qué sentido tiene esto?,  de hecho es una gran técnica de gestión del tiempo, antes de hacer algo pregúntate ¿Para qué?. Una expresión que lo define muy bien en ingés es «for the sake of what».

Todos tenemos unos valores (los tienes, aunque no los hayas definido) mi consejo es que los definas, que los enumeres, que los pongas en órden. A partir de ahí será más fácil saber si lo que estás haciendo es algo que vive en consonancia con tus valores. Entonces tendrá sentido.

Cuando trates de encontrar sentido a todas las tareas que llevas a cabo, analizándolas, te puedes encontrar con estas cuatro situaciones:

  1. Aporta mucho, cuesta poco de hacer. Entonces ¡hazlo todo lo que puedas!
  2. Aporta mucho, cuesta mucho de hacer. Entonces planifica y ponte con ello, paso a paso.
  3. Aporta poco, cuesta poco de hacer. Si hay que hacerlo se hace, pero hazlo de forma mecánica y que no te robe mucho tiempo.
  4. Aporta poco, cuesta mucho de hacer. Uf, mejor no lo hagas. Estas son las tareas que a la larga acaban desmotivando a uno.

Te invito que mires a la vida desde la perspectiva de lo que te cuesta hacer las cosas y de lo que aportan. Es posible que te des cuenta que inviertes mucho tiempo en cosas que aportan muy poco. Entonces es cuando tienes que tomar decisiones, o elegir quedarte como estás porque haciéndolo estás honrando a otros valores tuyos más profundos. Aquí la pregunta mágica es «¿Qué me está pidiendo la vida?» Por lo general nos pide valentía, pero no siempre estamos dispuestos a ser valientes. Por eso es una pregunta que pocas veces respondemos.

Si tienes un papel y boli cerca te recomiendo contestar a estas tres:

  1. ¿Qué cosas aportan poco a tu vida y cuestan mucho esfuerzo de mantener?
  2. ¿Si pudieras, qué rumbo te gustaría tomar?
  3. ¿Qué te está pidiendo la vida?

Que tengas un gran día. Si crees que este artículo puede ayudar a otras personas compártelo, Gracias!

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