Marketing y Ventas

Una variante del cliente cautivo

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cliente cautivo

Muchos conocemos el concepto del cliente cautivo, un término utilizado en marketing para definir a aquellas empresas que mantienen “retenidos” a sus clientes, que no tienen más opción que consumir sus productos y servicios, un tema del que el otro día hablaba mi buen amigo Emilio Bravo @EmilioBravoEffi en el blog de Effipeople.

Hoy día, vivimos tiempos de poca alegría en lo referente a salarios y condiciones laborales. Si para algo ha servido esta recesión económica es para disminuir el poder adquisitivo de muchos, y también las condiciones del trabajo. No sé si sería o no un paso necesario que en nuestra economía hacía falta, pero en cualquier caso, a la vista está que las condiciones han empeorado y que muchas personas viven con mucho miedo su día a día laboral, esperando únicamente que no sean los siguientes en la lista. Hablando con algunos empresarios en los últimos días me han llegado un par de ejemplos de esos que hacen saltar todas las alarmas, y que me han recordado a lo del cliente cautivo.

Un empresario, por ejemplo, había contratado a un trabajador muy cualificado y además este había demostrado una gran capacidad en el último año, de forma que llegado el momento le pidió un pequeño aumento de sueldo. La respuesta: “Pero si con lo que cobra ya puede dar gracias, otros están en la calle sin nada que hacer. Si a este lo recogimos nosotros, sino fuera por nosotros estaría en la miseria”. El trabajador estaba cobrando exáctamente la mitad que hacía tan sólo cinco años.

Como decía, en marketing hablamos del cliente cautivo, nada recomendable para una empresa, porque es ese cliente que está contigo porque no tiene otro remedio, porque de alguna forma se siente obligado por las condiciones que les estamos poniendo, o porque no tiene alternativa en el mercado. Al escribir este post me había venido a la cabeza la idea del trabajador cautivo, esa persona que está con nosotros porque no hay otro remedio, pero que en cuanto pueda, a la mínima se marchará y mientras tanto no hablará nada bien de nosotros.

“¿Volvemos por tanto a los tiempos de la mano de obra barata, en los que el conocimiento no sirve para nada y sólo queremos dos manos?”

O realmente queremos implicación, motivación, buenas ideas y compromiso . Si nuestro modelo de negocio se basa en tener trabajadores cautivos, viviremos de cerca la fuga del talento y el compromiso. Como en otras áreas de la vida, habría que encontrar un equilibrio entre “vivir por encima de nuestras posibilidades” y “vivir por debajo de nuestras posibilidades” quizás la clave resida en “vivir dentro de nuestras posibilidades”.

Los que operan en bolsa dicen que los mercados tienen memoria,  y yo, ante esta forma de tener a los trabajadores cautivos, también me pregunto si ellos tendrán memoria. Ahí lo dejo,

Keep walking

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