Liderazgo

El precio del cargo y el peso del poder

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¿En qué medida nos afectan las responsabilidades?, ¿Son los que más poder tienen los que más peso sostienen? Hoy me gustaría hablarte del peso del poder que muchas personas asumen, y como ocurre en algunas ocasiones lo escribo mientras vuelo y amanece, con un mar de nubes debajo de mi, fantástico.

El peso del poder

No cabe duda de que las responsabilidades y el poder a todos nos suponen más de un quebradero de cabeza. Cuántas más asumimos más presión añadimos a nuestro sistema nervioso, más tensión en nuestra espalda, un latir más rápido para nuestro corazón.

Cada vez que comparto una jornada con un equipo de directivos de una gran empresa tengo la misma sensación ¿Cuál es el precio del cargo que estas personas asumen? En cuanto nos ponemos a hablar con un poco de detalle emergen todos estos daños colaterales como consecuencia de que en tu tarjeta ponga «Vicepresidente de Marketing para Europa» o uno de esos cargos similares que estamos acostumbrados a ver en las grandes organizaciones con más de 20.000 empleados.

Generalmente en las multinacionales el peso del cargo es bastante elevado (muy elevado), no hay más que compartir una conversación profunda con una persona que asuma el primer, segundo y hasta tercer nivel de una gran compañía para darse cuenta de esto.

Cuando hablamos de CEO´s, Vicepresidentes o Directores Ejecutivos nos encontramos con personas que asumen un gran peso sobre sus cervicales, podríamos casi decir que la desconexión no existe a esos niveles.

  • Quizás estés en el caribe de vacaciones, pero no desconectas, sigues pensando en la junta general de accionistas.
  • Quizás estés con tus hijos disfrutando de ellos en el momento de la cena, pero no puedes dejar de pensar que mañana firmáis un acuerdo con los chinos para la compra de una parte de vuestro accionariado.

Y así sucesivamente, es difícil disfrutar mucho de la vida cuando tienes un cargo en los primeros niveles de la organización que te ocupa 24/7/365 en una empresa que (generalmente) cotiza en bolsa.

El peso del poder es alto, por eso muchas personas acaban por desistir cuando empiezan a sufrir las consecuencias.

Existen muchos directivos descontentos, más de los que pensamos. Investiga, pregúntales, mira un poco dentro de sus vidas y te encontrarás con personas que, de una u otra forma, desean salir de la rueda en la que están metidos.

El peso del poder se incrementa generalmente con el tamaño de la empresa, por una razón obvia: hay más cosas que dependen de ti. Además, cuando existe un equipo directivo muy orientado a resultados (en las grandes organizaciones todos), parece que la parte humana deja de ser importante y aparece nuestra mentalidad maquinal para hacer cálculos del precio de las cosas:

  • No puedes dejar de pensar que no atender esa llamada os puede costar varios millones de dólares.
  • No puedes permitirte fallar porque tus fallos tienen un precio muy alto para la compañía.
  • No quieres relajarte porque relajarse significaría cometer errores…

La pregunta es ¿Se puede tener una gran responsabilidad sin pagar un precio tan alto por el poder? No me mires, no tengo la respuesta. Yo he optado por la humildad empresarial y la responsabilidad sobre muy pocas cosas.

Generalmente estos altos cargos no están tan visibles como los demás, no interactuamos tanto con altos directivos de grandes corporaciones, no los ves viajando en el metro tan a menudo… Viven orientados plenamente a la acción, tratando de asegurar que todo sale según lo previsto.

Cuánto mayor el nivel un precio más alto el que se paga por el peaje.

Por un lado los mandos intermedios, delegados de zona, coordinadores de área suelen tener presión, pero no dejan de ser perfiles bastante parecidos al ciudadano medio con salarios de entre 40.000€ y 80.000€, que consiguen conciliar con bastante esfuerzo, pero lo acaban consiguiendo. Gente bastante normal que tiene vidas normales.

Por otro lado nos encontramos con la capa más alta, dónde los salarios están entre los 150.000 y los 600.000€ habitualmente y que habitan en ese lugar de la estratosfera en el que es difícil no sentir una presión desbocada, no tener vértigo, no pagar las consecuencias en el medio y largo plazo.

Muchas veces estos perfiles se construyen una careta, una máscara mediante la que dejan de ser ellos mismos. De alguna forma han entendido que para poder ocupar su rol (lo que se espera de ellos) tienen que dejar a un lado otras partes de sí mismos, flexibilidad, ternura, paciencia, paz, relajación…

¿Dónde está la solución?

Podríamos hablar de cambiar los cimientos del sistema económico, de cómo todo está conformado, pero en realidad es bastante complejo querer lidiar contra la competitividad, la agresividad de los mercados y la alta exigencia de todos los stakeholders. Dile a los accionistas (tan especuladores la mayoría) que te preocupa la salud y la felicidad de los directivos y ellos te dirán lo que les preocupa.

La otra solución pasa por volver a recuperar tus valores humanos dentro del cargo, por volver a ser tú, por volver a pasar algo más de tiempo con tus hijos, pareja, padres y amigos…a estar más presente. En esta solución te vuelves a hacer cargo de tu vida, lo que te puede costar algo de impopularidad, incluso que ya no se piense en ti para una posible promoción… Te tiene que dar igual.

Si en tu empresa no se tiene en cuenta al factor humano deja tu empresa. Tú eres más importante que el factor rentabilidad.

También es posible que algunas grandes corporaciones empiecen a poner por delante el factor humano, la familia, la autorrealización, y otras dimensiones que son tan necesarias para lograr una felicidad sostenible, una rentabilidad a largo plazo y otras dimesiones sociales que nos benefician a todos. Pero lo dejo en un «es posible» porque hay muy pocos ejemplos de empresas tamaño gigante con este tipo de culturas a altos niveles de la organización.

¿Qué opinas?

Que tengas un gran día.

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5 Comentarios

  1. José Livio Uzcátegui A.

    Entré por casualidad porque buscaba otra cosa y lei atentamente su escrito, me parece un excelente trabajo y lo feliecito realmemte. Pero mi lejanía de esa área me hace pensar en esas películas gringas de grandes ejecutivos de los grandes consorcios corporativos en fastuosas oficinas de algún elegante edificio en la zona o centro de mayor prestigio de Nueva York, Los Ángeles o Boston. Es mi comentario, sin dejar de felicitarlo nuevamente por si vision y conocimiento del mundo de los Altos Ejecutivos. Seguiré en contacto.

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  2. Yeltsin Mijail Reyes Cordon

    «El factor humanos es mas importante que el factor rentabilidad» excelente reflexión, creo que no solo las empresas se olvidan de esto si no también muchos colaboradores, crean una «adicción al trabajo» de la cual en lo personal he sido adicto de ello y en realidad cuesta mucho salir de eso, aunque con estos post es mucho mas fácil reconocer y salir de la misma.

    Excelente reflexión! saludos.

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  3. Carlos Alberto Gómez

    Fantástica reflexión…como leí hace poco, se puede ser Rico sin demasiado dinero…hay otras formas de ser rico…rico de felicidad, tiempo familiar, paz interior…etc.

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