Gestión empresarial

El fin del empleo. El Caso Air France

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Ayer veíamos en las noticias como un grupo de empleados irrumpió en la sede de Air France atacando a dos de sus directivos, entre ellos el Director de Recursos Humanos Xavier Broseta. Las imagenes han sido bastante impactantes para lo que estamos acostumbrados a ver en conflictos sociales de este tipo empresa-trabajadores. Hoy me he levantando reflexionando sobre este tema y sobre lo que podría ser el fin del empleo tal y como lo conocemos…

El fin del empleo…

Que Air France quiera reducir 2900 empleados de su plantilla no es nada nuevo en una gran multinacional, al igual que tampoco lo es que Coca Cola quisiera reducir en Abril de 2014 sus filas en 821 personas, pese a que la Audiencia Nacional anulara este ERE. El problema no lo tienen estas empresas, es un problema sistémico y que principalmente afecta a los trabajadores. En Francia se toman muy en serio estos temas y la lían parda cada vez que alguien tiene que reducir una plantilla considerablemente, las imágenes hablan por sí mismas.

Los accionistas de una empresa velan por su eficiencia y es lógico que si tener menos personal les va a hacer más eficientes la empresa opte por reducir plantilla. ¿Qué harías si tuvieras una empresa con diez empleados pero en la que podríais funcionar perfectamente siendo 7?

En una pyme esto no suele ser un problema, se reduce plantilla y tema resuelto, pero en una gran empresa las cosas cambian bastante (por mucho que exista personal de seguridad para protegerte a la salida).

Pensar que hay una serie de tipos malos en los despachos queriendo que le falte el pan a nuestros hijos es demasiado corto de miras e ingenuo. En el momento en que decidimos formar parte de un mundo globalizado, operar en otros mercados y competir con otras empresas a igualdad de condiciones, tenemos que aceptar las reglas del juego y estas son algo así:

  • El capital no entiende de sentimentalismos. Puede que no te guste (a mi tampoco), pero no confíes en que los mercados tienen corazón.
  • Hay que olvidarse de esa idea del trabajo para toda la vida. No existe y cada vez existirá menos. Si decides trabajar para otros cambiarás varias veces de trabajo en tu vida. Es normal.
  • La tecnología hace que el mundo empiece a reducir el número de empleos y horas dedicadas al trabajo.
  • Si tienes hijos edúcalos para buscarse la vida, para emprender y nunca creer que un trabajo es para toda la vida.

 

Cada día se harán menos trabajos a mano. Esto es algo que ya sabíamos hace años y a lo que todavía no nos hemos acostumbrado. La mano de obra entendida como tal empezará a no ser necesaria para muchos sectores, o al menos no será necesaria en la cantidad a la que estamos acostumbrados.

Analiza como la tecnología está irrumpiendo en nuestra sociedad y verás lo que aparentemente puede acabar ocurriendo:

  • Personal cualificado: Chófer de autobus. Acabará siendo reemplazado por un vehículo autodirigido en menos de 50 años.
  • Personal no cualificado: Recogedor de fruta o verdura en países desarrollados. Acabarán siendo reemplazados por pequeños drones y robots en menos de 30 años.
  • Personal de la administración pública: Sobrarán el 80% en menos de 50 años. Casi todo lo que hace la administración pública (a nivel burocrático) se puede automatizar. «Oiga, es que yo soy funcionario, ¡aprobé mi oposición!» Bufff…
  • Y así sucesivamente…

El empleo tal y como lo entendemos tiende a reducirse. Esto ya lo sabíamos hace años. Un robot en una empresa cuesta unos 80.000€, un coste que se amortiza en cuatro años y supone muchos menos accidentes y fallos que si la pieza fuera manufacturada por la mano humana.

La tecnología irrumpe en nuestras empresas y es lógico que vaya quitando puestos de trabajo a las personas que aportan valor en forma de mano de obra directa.

En la India y después en África es dónde hará falta mano de obra, países que ya son la nueva fábrica del mundo después de que los Chinos tengan cada vez más mejores condiciones laborales y de vida. Las cosas tienden a fabricarse en el lugar en el que el salario no llega a dos dólares por día. En el resto del mundo, cada vez es necesaria menos mano de obra.

El empleo, tal y como lo estamos entendiendo, acabará reduciéndose a su mínima expresión.

La solución a nivel global no la puedo preveer, es demasiado complejo. Quizás tengamos que trabajar menos horas para poder trabajar más personas. O en el futuro a lo mejor tengamos a la tecnología a nuestro servicio y no sea necesario trabajar… En cualquier caso Air France seguirá despidiendo gente, también lo hará Coca Cola y la mayoría de grandes empresas. Puedes rasgarle la camisa al Director de Recursos Humanos o puedes quemar la silla del Presidente, pero la solución no es fácil.

Saco varias conclusiones:

  • Este tipo de movimientos son lógicos y seguirán ocurriendo. Las personas se enfadan mucho cuando les dicen que el trabajo en el que esperan jubilarse ha decidido prescindir de ellos.
  • El empleo se reduce, de esto no ha duda. Seremos 9.000 millones en 2050 y la mayoría querremos un trabajo, una pensión, educación para nuestros hijos y sanidad universal y gratuita ¿Cómo?
  • Los sindicatos en estos últimos años tienen un papel… ¿Qué papel tienen los sindicatos? Creo que se han quedado obsoletos y habría que actualizar la relación empleador-trabajador en la sociedad del año 2015.
  • Los directores de Recursos Humanos tendrían que pedir un plus de peligrosidad en las grandes empresas. Estas imágenes han dado la vuelta al mundo y sembrarán precedente para muchas personas.
  • El sistema educativo ha de cambiar y reinventarse. No podemos caer tan bajo como lo estamos haciendo. Si la mayoría de nuestros hijos quieren ser funcionarios públicos o futbolistas tenemos un serio problema.
  • O te aclimatas o te aclimueres

¿Qué opinas? 

Que tengas un gran día.

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19 Comentarios

  1. Veo que existen inquietudes varias y en consecuencia reflexiones a la par.
    Creo que son parte de una problemática mucho mayor y a la que se ha dejado que pase por comodidad. Ser funcionario es un chollo, si, para todo, salario y trabajo. Que hay que ser emprendedor, también.
    Pero no todo el mundo es capaz de serlo ni es bueno que lo sea, hay que respetar a esa masa que no tiene esa meta. En el momento que le demos esa valía dentro de la empresa, y respeto, que es la masa social, que no olvidéis que mueve el mundo, la que consume, y si no consume lo que tu emprendas, te lo quedas en prenda. Así que más sociabilidad de la empresa y el empresario y cuando tengamos conciencia de persona y no de clase, nos ira mejor la cosa.
    Reflexión, el 1% de la población mundial tiene mucha más riqueza que el 99% restante, menospreciar al 99% es muy peligroso. Creo que es un detonante latente en Francia, y ya sabemos que a nuestros vecinos no le gusta que juegues con ellos, no quiero hacer memoria a la francesa y comentar como se las juegan el 99% de los franceses, y con un rey, que no era un “mindundi”.
    Por cierto me encanta marina y esa forma de hacer ver una posibilidad, puede ser que a los que trabajamos para los empresarios-empresas, nos sea más cómodo criticar al funcionario por deseo de tener sus derechos bien consolidados y no dependientes de fluctuaciones pensantes, algunos dicen “de mercado”.
    “Nadie dijo que fuese fácil”, es una pintada en mi ciudad de hace mucho tiempo, lo que no hay es interés.
    Saludos y besos.

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  2. Buenos días Cesar, mirando desde «fuera» tu polémico post y todos sus comentarios solo caben dos cosas, felicitarte y plantearse que estamos ante un profundo cambio de relaciones, es un nuevo paradigma y como tal, hay que estar preparados a grandes cambios.
    Un saludo.

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  3. Vanessa Pérez

    No debería extrañarnos las vestiduras rasgadas y la violencia, la vemos todos los días en los telediarios y con más dureza. Somos seres emocionales y es difícil dejar de sentir. Nos extraña porque vamos por la vida de racionales, escondiendo lo que sentimos y haciendo vida de cara a la galería… Quizá sea la educación que hemos recibido y las normas morales que hemos creado entre todos.

    No sé cuál será la evolución del mercado de trabajo… pero si no somos capaces de generar trabajo sin necesidad de crecimiento económico (lo cual implica destruir el planeta para obtener recursos) y no abandonamos la idea de que la felicidad está en comprar cosas y estar por encima de los demás lo vamos a pasar muy mal… Creo que aún tienen que darse grandes cambios a nivel personal y político, y eso lleva tiempo; y si no lo aprendemos pronto por discernimiento lo aprenderemos por sufrimiento. Interesante reflexión César.

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  4. Es una economía excluyente. En la economía del Bien Común o Economía Social (eco-sí-mía), ganar-ganar, la situación cambia radicalmente, frente al unos ganan-otros pierden.
    Hay más de una forma/modelo de actuar, pero siempre nos quieren hacer creer, imponer, que hay un solo medelo, para todo y no es así, los intereses del capital cursan por un camino contrario a las personas y sus necesidades…..

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  5. Paco Aroca

    ¡Felicidades César! Hoy has «sacudido fuerte el árbol», sólo hay que ver el número de comentarios y la calidad de los mismos. Aunque el tema no es para menos.
    ¿Soluciones? El tema es muy complejo y tantas la variables que no creo que nadie tenga ninguna factible.
    De una cosa si estoy seguro, los cambios son cada vez más rápidos (antes un cambio social podía producirse durante más de una o dos generaciones), ahora la sociedad , y por extensión el empleo, que conoció mi padre no tiene nada que ver con mi sociedad y estoy viendo que la que conocerá mi hijo, a las puertas de su vida laboral, no tiene nada que ver con lo que yo he vivido.
    Sólo nos queda ser lo suficientemente flexibles como para adaptarnos a los cambios ya que éstos se producirán sean de nuestro agrado o no.
    Hablo desde la experiencia de 18 años en una multinacional que fue mi primer empleo y con la idea de jubilarme alli (ahora lo que yo fabricaba lleva las siglas RPC en el embalaje). En los 10 años posteriores he cambiado 3 veces de empresa y en los 17 o más años que me quedan todavía, no descarto ningún cambio.
    «Be water my friend».
    Saludos.

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  6. «El sistema educativo ha de cambiar y reinventarse», he ahi la cuestion, la clave de todo, estamos formando a las personas que en el futuro regiran el mundo, pero ¿como confiar en un sistema que cambia dependiendo del color politico de quien gobierna? y me da igual el color, en el fondo todos son parecidos, creo que hace falta una profunda renovacion educativa por encima de gobiernos, empresarios, trabajadores, etc, porque el mundo ha cambiado en los ultimos 20 años de forma sustancial, ¿y la educacion? pues pienso que nada o casi nada, mis hijos ven hoy en dia lo mismo y de la misma forma que yo lo vi hace 35 años.
    Un saludo Cesar y encantado de leerte cada dia.

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  7. Ana Darder

    Totalmente de acuerdo.
    Nadie ha de aferrarse a la silla esperando a que nunca se produzca «Ningún cambio».
    Las empresas esperan gente bien formada, con inquietudes, con propuestas de mejoras que permitan optimizar los procesos, flexibles para adaptarse a los cambios que siempre son necesarios.
    A futuro en las empresas permaneceran aquellos trabajadores proactivos, que tengan inquietudes, que sean responsables y aporten en positivo……. con eso tienen garantizado que tanto si la empresa crece como si hace un ERE serán los que permanecearán hasta el final.

    La solución que planteas para la reducción de puestos de trabajo como consecuencia de las innovaciones tecnológicas, no es nada fácil pero desde luego una educación y un sistema educativo que fomente el emprendimiento, la flexibilidad y adaptabilidad al cambio, polivalencia que uno aporte con su talento, conocimiento y habilidades… y por supuesto la innovación puede mejorar las cosas sustancialmente.

    Ha sido denigrante lo de Air France y afortunadamente hasta ahora esto en Europa solo sucede en Francia y tiene mucho que ver con los sindicatos que requieren de cambios radicales.

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    • Gracias por comentar Ana, un placer leer tus aportaciones. Tenemos un papel vital en vivir y provocar también los demás ese cambio de mentalidad hacia una forma más dinámica de entender el empleo y las relaciones laborales. No lo tenemos fácil, pero algo está cambiando. Un fuerte abrazo.

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  8. Demasiado fácil caer en los tópicos pero fácil también de desmontar: funcionarios son los profesores que enseñan a tus hijos (si es que van a una escuela pública), funcionarios los médicos que te tratan cuando estás enfermo, los policías que velan por tu seguridad, y hasta los bomberos (en muchas poblaciones) que atienden incidentes y accidentes cotidianos. El funcionario burócrata con el que torpemente nos ensañamos no es más que una mínima muestra de lo que representa el sector de los servidores públicos. Siendo así, espero sinceramente que siga habiendo niños y niñas que quieran ser funcionarios de mayores, porque de lo contrario mal vamos a ir como sociedad. Por otro lado, tampoco es cuestión de seguir inflando hasta el infinito esta especie de burbuja del emprendimiento que parece ser la solución a todos los males de nuestro tejido industrial y productivo. Variedad, diversidad, talento, innovación… estas y no otras deberían ser las claves con las que diseñar el futuro.
    Mientras tanto, mientras no exista un compromiso por parte de todos (políticos, empresarios, sindicatos, agentes sociales, trabajadores, ciudadanos) en pro del bienestar de la sociedad en su conjunto, de la igualdad de oportunidades, seguiremos viendo muestras de insolidaridad y salvajismo tan horrendas como las imágenes que muestras o como otras que conocemos en las que la gente se ve desalojada de sus casas, haciendo cola en los comedores sociales, o expulsada para siempre del mercado laboral.
    El día que entendamos que la convivencia (yo diría, supervivencia) consiste precisamente en vivir todos y no salvarse el que pueda, ese día quizás podamos juzgar sin miedo a quemarnos.
    Coincido que la solución no es fácil. Al menos nos quedan las redes y foros como este donde podemos expresarnos y quién sabe, igual hasta ganar alguien más para la causa.

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  9. Gracias César por tu reflexión.

    Coincido en gran parte con el artículo. Vivimos un momento de grandes cambios y uno de ellos es la gestión del cambio. Principalmente la gestión de «tu» cambio. Vivido, experimentado y disfrutado en carnes propias. Hace año y medio dejé la empresa multinacional en la que felizmente trabajé 17 años. Como bien dices cuando trabajas en una empresa grande debes de ser consciente de que todo es a lo grande, incluído cuando hay que despedir a personas que se hace en grandes números (varios cientos, miles o decenas de miles). Es responsabilidad de cada uno el aceptar esa posibilidad y que el maná no cae del cielo sino que hay que ganárselo y prepararse para ganarlo día a día. En esa preparación incluyo el prepararse al momento en el que llegue un ERE, o que pienses que ya no pintas nada en esa empresa, etc.

    Como bien dices los sindicatos se han quedado obsoletos. Su aportación a los trabajadores es cada vez menor y cada día es más complicado entender que estén tan protegidos, que dispongan de horas semanales, que esté liberados, etc. Se parecen más a partidos políticos de viejo cuño que a otra cosa.

    Resumiendo, trabaja tu futuro y no esperes ni justifiques el cómo te van las cosas por decisiones de terceros.

    Saludos

    Manuel

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  10. Un post interesantísimo, gran reflexión la que nos deja Francia. Tienen aún muy presente lo que ocurrió allí hace más de 2 siglos.
    Lamentablemente yo opino que aún ser funcionario es un «estatus» social privilegiado, la crisis ha pegado duro en España y aquellos que tenían empleo «fijo» en la cosa pública han sido ganadores en esta crisis.
    Podré no estar de acuerdo con ello, podré pensar que ojalá fuésemos tan dinámicos como los americanos en emprendimientos, pero son sólo pensamientos. Los hechos son:
    – los funcionarios no han perdido apenas poder adquisitivo comparado con el sector privado
    – siguen trabajando muuuucho más cómodos que en el sector privado
    – para una mujer no tiene color plantearse su vida profesional en lo privado si quiere ser madre. Sólo el sector público protege este hecho tan necesario para toda la sociedad: tener hijos
    – reconozcamoslo, suena muy bien emprender, a mi me suena bien. Pero España hoy por hoy es un país donde es dificilísimo emprender

    Con todo esto enunciado, que son hechos, no creencias…. sinceramente, aunque me duela… ser funcionario en este país es un seguro de vida.

    Solución: ser funcionario y emprender…. desde dentro.

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