Gestión del tiempo

La mala costumbre de levantarse temprano

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Nunca he conseguido dormir hasta muy tarde. Desde pequeño veía como mi madre se despertaba bastante temprano y yo generalmente me despertaba a esa misma hora, preparándome para estudiar, ir al instituto o empezar el día con buen pie. Creo que levantarse temprano es uno de los hábitos de los que me siento más orgulloso, tiene sus ventajas.

Razones para madrugar y levantarse temprano

Si no tienes nada que hacer, levantarse temprano no es necesario. Creo que es un hábito exclusivo para personas productivas. Si no vas a ser productivo entonces, puedes levantarte a la hora que te de la gana. Pero si quieres sacar resultados adelante, levantarse temprano es, o tendría que ser, un hábito para ti.

A mi me preocupa mucho la productividad, mi salud financiera y seguro que mi motivación dependen de ello, por este motivo no se me pegan las sábanas.

He conocido a muchas personas que dicen ser búhos, no alondras. Lo entiendo, aunque no lo comparto del todo, te diré porqué. Muchos de ellos lo ponían como excusa para no hacer el trabajo importante, lo sé porque conozco muchas personas que me dicen «Es que yo soy más productivo por la noche»… Pero en realidad era una forma de justificar su propia improductividad durante las primeras horas del día. Aunque respetando las diferencias, no importa a qué hora seas productivo/a con tal que lo seas. Si eres búho, esto puede hacer que tengas menos vida social con los tuyos, que empieces cuando otros ya están por delante de ti tres pueblos, etc…

Así que ahí van algunas razones para que te pongas el despertador una horita o dos antes, te costará acostumbrate, pero es algo que sin duda tiene retorno de la inversión.

Empezarás con buen pie

Siempre me acuesto pensando en la cantidad de cosas que me gustaría hacer mañana por la mañana a primerísima hora, y en la mayor parte de los casos he creado rutinas para llevarlas a cabo. El desayuno es la comida más importante y esperada del día (lo espero desde la noche anterior), me voy al sofá, me coloco un video con algún contenido transcendental en el iPad y me pongo a sacar cereales del tazón de café con leche. Hace unas semanas que veo cada día un trocito de documental de la serie de documentales «Los pasos del Silencio«, en la que se ve la vida diaria de la mayor parte de los principales monasterios de Italia.

Sigo una rutina que me lleva aproximadamente 50 minutos y que se repite cada día, es el tiempo que necesito para ponerme en marcha y empezar el día habiendo cuidado cuerpo, mente y espíritu. La razón por la que lo hago es que me gusta empezar el día bien, cumpliendo mis compromisos, viendo las cosas desde cierta distancia, no me gusta que las cosas se me abalancen durante el día…

…quiero tener cierta sensación de control sobre la jornada, la agenda, las tareas…

El día se complica según avanza

Es la principal razón por la que tendrías que empezar temprano. Se complica y cuando quieres hacer lo importante ya no puedes. Cuando trabajaba para otros prefería empezar a las 6:40 siendo el único de la oficina en trabajar y salir a las 18:00 para seguir disfrutando de mi vida que empezar tarde y ir todo el día como pollo sin cabeza.

La gente pierde mucho el tiempo por las tardes. Vamos de despacho en despacho molestando a otros compañeros con reflexiones inútiles, quitándoles tiempo y con cara de cansados. Es algo así como compartir las penas. Como comentar las jugadas después del partido.

Yo creo que las jugadas se tienen que comentar antes del partido, meter gol y luego cada uno a su casa. Quedarse hasta altas horas de la tarde-noche es muy improductivo (y lo sabes).

Si eres empresario y en tu empresa se trabaja regularmente hasta tarde seguramente tendréis un problema de productividad (y otro de felicidad).

Ahora dirás «César, es muy fácil decirlo, pero tú dices que estás acabando últimamente muy tarde». Tienes razón. Pero no es porque no empiece temprano, mi media de empezar a trabajar está siendo entre las 6:30 y las 7:00 a.m. Lo que ocurre es que cuando juego la Champions, como en este caso, tengo que desdoblarme y encajar muchos más temas en mi agenda. Pero es circunstancial, algo que ya sabía, y que está bajo control, el 19 de Diciembre tendré 21 días de vacaciones que compensarán esto.

Llevarás ventaja

Tienes sensación de llevar ventaja cada vez que empiezas algo antes que los demás. En la operación salida de vacaciones no tiene nada que ver salir de viaje a las 6:00am que hacerlo a las 9:00am. Son dos mundos distintos, en uno de ellos eres el último pringao de la cola, y en el otro eres el que a eso de las 11:00 ya está en su destino. Recuerdo como muchos de mis viajes por trabajo han empezado a las 4:00 de la mañana. Si tenía que estar en Bilbao a las 10:00 ¿para qué iba a irme el día anterior?. Mucho más productivo empezar temprano y llevar ventaja. Empieza temprano:

  • Te anticiparás a tus compañeros y clientes.
  • Podrás enfocarte en el trabajo que realmente importa cuando todo el mundo se está quitando las legañas (o soportando atascos como el de la V-30 en Valencia).
  • Organizarás, priorizarás y darás lo mejor de ti en esa hora de la mañana en la que la energía está contigo.

No perderás el tiempo por la noche

Si analizamos lo que hacen la mayoría de personas entre las 22 y las 00:00 nos damos cuenta de que, en general, se pierde el tiempo. Se tiene la cabeza metida en una tablet, TV o similar. A mi las neuronas a esa hora no me dan para más. Por eso decido acostarme pronto, entre las 22:30 y las 23:00.

Estás en mayor sintonía con el mundo

El mundo despierta habitualmente antes que tú, no lo permitas.

Sé tú quien despierte al mundo, sorpréndele.

No dejes que el sol te levante, sal con él o mejor todavía madruga más, empieza temprano, ve a contemplar la salida del sol. Yo lo he hecho en algunas etapas de mi vida. Seguir el calendario de salida del sol y pasear mientras este sale por el horizonte, es genial. Algunas App como esta te pueden ayudar.

Da igual en lo que inviertas tu tiempo antes de empezar el día mientras que te siente bien o te haga ser más productivo. Puedes invertir este tiempo en rezar, hacer ejercicio, pasear, leer, meditar, desayunar con calma como si fuera un fin de semana… ¡Tantas cosas te vas a perder! Y porsupuesto empezar a trabajar antes, y salir antes de trabajar por la tarde.

Yo no lo cambio por nada, ayer domingo me desperté a las 7:00, mientras todavía era de noche, me retorcía del dolor haciendo ejercicios en el salón. Supongo que si mis vecinos me escuchan se preguntarán ¿a qué viene este jadeo todos los dias?

Pero lo cierto es que en la selva, como decía aquel anuncio de TV:

«no importa si eres león o gacela, antes de que amanezca tienes que estar corriendo»

Podrás despertar a tu casa

Me encanta despertar a mi casa, empezar primero. Después de todas las rutinas y algo de trabajo como escribir en este blog, el momento más feliz del día es deslizarme dentro de la cama en la que Belén y yo dormimos, darle un abrazo y despertarla cada día.

Cuando tengamos hijos, espero seguir siendo ese intruso que, cuando todo el mundo duerme, se alegra tanto de tener cerca a las personas que quiere, que se desliza en su cama y les da la bienvenida al nuevo día.

Que tengas un gran día.

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14 Comentarios

  1. Gilbert Gómez

    Yo me duermo a las 7, me paro a próximamente a las 4, y me siento como un alma libre de caos durante el día. Y eso que apenas llevo 2 días durmiendo temprano, antes me daba miedo porque ya casi nadie lo hace por dónde vivo, pero ahora me encanta. Tengo 17 años de edad.

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    • Hola Gilbert, Enhorabuena! eso que dices es muy fácil de decir y muy difícil de hacer. Espero que puedas seguir aprovechando las primeras horas del día. Un fuerte abrazo

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  2. Como cansan los gurús de la superación, dando lecciones de como ser mejores personas. En mi opinión madrugar es de gente que sigue las normas sin más y que aspira a ser superior que los demás, casi siempre motivados por el dinero. A nadie le gusta ni madrugar ni trabajar, sin embargo nos llenamos la boca hablando de ello y de lo responsables que somos en la sociedad. Solo me gusta madrugar si con ello soy capaz de contemplar un bonito paisaje o como decías para aprovechar mejor un viaje. Creemos que nos podemos comer el mundo con nuestra productividad, hinchándonos de café y cocacola solo por mantener un aparente estatus social correcto.

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    • Hola Manu, agradezco tus comentarios y permíteme que esté parcialmente de acuerdo contigo. Si me consideras un gurú, en primer lugar, te lo agradezco, pero no lo soy en absoluto. Estoy de acuerdo en que no gusta madrugar ni trabajar «generalmente», pero es lo que hace que la vida sea apasionante, al menos si te gusta tu trabajo.
      Soy alguien normal, que no bebe cocacola y sólo un café al día, a quien no le interesa el status social, más allá de su propia comodidad y bienestar, no me siento responsable de la sociedad, más allá de ser responsable de mis propios actos.
      A mi me gusta madrugar, aunque no contemple el paisaje, ya que el paisaje lo lleva uno en el interior. No sé como será el tuyo, pero en cualquier caso merece la pena que miremos hacia dentro de vez en cuando.
      Sobre ser superior a otros, creo que a veces nos creemos superiores cuando mostramos cierta agresividad en la forma de comunicar con el otro, no tanto madrugando.
      Gracias por aportar y que tengas un gran día.

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      • ACTITUDPOSITIVA

        Que genial, felicitaciones y totalmente de acuerdo, gracias por ese excelente aporte que nos brinda para reflexionar, para ser mejores personas y para formar una mejor sociedad; cosas como esta son las que marcan la diferencia. Saludos

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  3. Completamente de acuerdo en todo lo que dices, César, pero para madrugar hay que replantearse costumbres y horarios: cenar pronto y ligero.
    Gracias por tus ideas,
    Jesús

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  4. José Joaquín Milán

    5:25 diana… ¿para que? para que quepa todo en las 24 horas, incluido algún tiempo para la actividad física ¿sueño? … ¡para vender! pero lo compensa el poder, además de trabajar, hacer alguna otra cosa, luego el fin de semana parece que recuperas…

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  5. ANA ISABEL

    He leído el post y los comentarios. El mío es el de una no madrugadora que desea pasar a serlo después de lo que habéis escrito. Soy de las que le dan a la tecla de prolongación de sueño del despertador varias veces. La teoría la comparto, a ver si en breve paso a la práctica (incluyendo el buen desayuno). Saludos cordiales

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  6. Guillermo Llofriu

    La verdad, César, es que andar por este mundo cuando el resto aún duerme aporta una calma que no se tiene en ningún otro momento del día. Al igual que se dice que la noche es más oscura justo antes de amanecer, el trabajo es más productivo justo antes de que el mundo despierte.

    Cierto es que no es fácil adaptarse a madrugar mucho, sobre todo ahora que viene el frío, pero como todo lo deseado es sufrido, esto no será menos.

    Como siempre un placer leerte

    Un abrazo desde Palma

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  7. Yo tambien soy madrugador, así soy propietario de mi mejor momento del día. Además, si tienes niños pequeños que te reclaman constantemente hay que aprovechar cuando duermen.

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  8. Carme gelpi i Castella

    He encontrado muy acertado este análisis del articulo acerca de las personas que madrugamos. No comprenden que madrugue siempre , y me consideran con extrañas costumbres. Siempre tuve que callarme y seguir con lo que siempre me ha beneficiado,y muy a pesar mio,de joven,tenia que renunciar en más de una ocasión a salir de cena con mis amistades. O bién, renunciar a hacer salidas nocturnas. Sigo madrugando , siendo por la mañana cuando ,después de mis tareas personales, ya me dispongo a trabajar. creo que ,es la mejor hora para seguir la energia productiva y de satisfacción. Gracias.

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  9. Enhorabuena! Mi mayor productividad ha nacido siempre de aplicar lo que has comentado. Desde que te leo estoy intentando retomar estas sanas costumbres.

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  10. Hola César,

    Una buena reflexión. Gracias por haberla hecho. Yo soy de los tuyos. Acostumbro estar funcionando a las 6.45 a.m. y también estoy en la cama sobre las 22.30 horas.

    Sigo y veo la salida del sol muchas mañanas. Me da buen rollo y mucha energía. Vale la pena.

    Un abrazo.

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