Crecimiento personal

Hay un diamante dentro de ti

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Trato de ser  bastante optimista cuando se trata del ser humano, lo he dicho unas cuantas veces, eres maravilloso/a. Otra cosa es que te lo creas… o que tu entorno te lo haga saber también (jefes, familia, personas con las que te relacionas, etc…), pero yo creo que hay un diamante dentro de ti.

Dentro de todos nosotros/as hay un diamante; escondido en muchos casos, más visible en otros, pero hay un diamante. 

Muchas personas olvidaron que son un diamante, se creyeron que eran aquella etiqueta que les habían puesto encima desde pequeñitos (eres un desastre, eres maleducado, eres malo/a, eres torpe, eres un/a inútil…), esa etiqueta que muchas veces sin darse cuenta los padres y tutores cuelgan sobre las personas. Ten cuidado con las etiquetas que pones sobre tus hijos (se convertirán en ellas).

La cuestión es que en las empresas estos temas se olvidan muy a menudo. Las personas solemos llevar una etiqueta y no nos la quitamos de encima. Más que nada porque a los demás les gusta que todos estemos con nuestra conveniente etiqueta. Les da seguridad: «Juan es un desastre», «María no se entera de nada»… Así todos sabemos cómo relacionarnos con ellos…

Pocos líderes suelen ver el diamante que hay escondido detrás de la etiqueta. Y las personas no consiguen grandes cosas en esas empresas…

Lo curioso de esto es que incluso la misma persona hace por conservar su etiqueta. Ten en cuenta que la lleva desde muy joven consigo mismo/a, y que es parte de su identidad: «Si toda mi vida se me ha reconocido por ser el graciosillo, desastre, descuidado, torpe o nervioso, no serlo ahora es una forma de dejar de existir tal y como me concibo». Por este motivo a las personas también «nos gusta» que confirmen nuestras etiquetas…

Pero alguien dijo una frase magnífica:

«Trata a las personas como son y seguirán siendo lo que son. Trátalos como pueden llegar a ser y se convertirán en lo que pueden llegar a ser» Goethe 

Por eso es bueno mirar al mundo con otros ojos: dentro de cada persona hay un diamante. Nuestra misión es que ese diamante salga a la luz. Que se lo crea la persona, y que brille.

Es obvio que las empresas muchas veces no tienen tiempo para un trabajo tan minucioso y que generalmente no resulta fácil. Pero cuando lo tienen, mi recomendación tiene que ver con hacer brillar a las personas.

Sin ánimo de considerarme alguien con extraños poderes adivinatorios, para mí es relativamente sencillo decir quien encaja y quien no en un proyecto o empresa. Con una probabilidad de acierto del 95% suelo saber en poco tiempo si alguien es un alto potencial, un good performer, alguien con capacidad de mejora, con muchas áreas por mejorar o un empleado tóxico. Pero eso no es difícil, lo difícil es que una empresa haga brillar el diamante que hay dentro de cada persona.

Los directivos y mandos intermedios, al igual que los buenos o malos entrenadores sacarán lo mejor o lo peor de sus equipos, harán brillar el diamante de cada uno de ellos, o por el contrario sacarán a la luz todas sus miserias.

Parece lógico y positivo pensar que las personas son diamantes y que nuestro papel es hacerlos brillar. Las empresas tienen que encontrar formas de hacer brillar a su gente. Muchas veces las personas por sí mismas volverán a fracasar en el proyecto en el que han entrado, porque volverán a hacer que los demás confirmen su etiqueta, algo que no nos cuesta demasiado esfuerzo hacer.

El que ha sido etiquetado como algo tiene bastante difícil quitarse esa etiqueta, aunque es un trabajo que se puede hacer, y que requiere de muchos y repetidos intentos. Pero también es el papel de los demás, ayudar a otros a quitarse sus etiquetas.

Entiendo que se tiene que vivir bastante mal cuando tienes una etiqueta que te limita, cuando te sientes un desastre, o tímido, o inútil, o fuera de lugar… Y los demás no te ayudamos demasiado cuando confirmamos eso que tú ya crees que eres…

Sin embargo, sí que te podemos ayudar cuando vemos el diamante que hay dentro de ti. Esa va a ser la misión, mirar a las personas como lo que realmente pueden llegar a ser.

Tú eres un diamante, tienes que saberlo (es muy importante).

Recuerda: El comportamiento de los demás es en buena parte una respuesta de nuestra actitud hacia ellos. 

Que tengas un gran día.

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