Gestión empresarial

La devaluación del desempeño. Un caso real

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Hoy me gustaría hablarte de una experiencia real. Evaluar el desempeño es algo muy común en la mayor parte de grandes empresas. Según nos han indicado los estudios al respecto, es generalmente una buena práctica para la gestión del talento y su desarrollo. Muchas empresas evaluan el desempeño como práctica “motivadora”, tu superior se reune una o dos veces al año contigo para evaluar tus competencias en base a una entrevista semiestructurada y a algún mapa de competencias. Sin embargo, cuando no se cuidan otras dimensiones del clima organizacional, la práctica no tiene el efecto motivador y potenciador del desarrollo que se le supone. Entonces hablamos de la devaluación del desempeño. Hoy os contaré un caso práctico:

El otro día, vino a visitarme un buen amigo, director de una oficina bancaria en un pueblo de unos 3.000 habitantes. Hablamos durante un buen rato y me sorprendí de la agresiva política comercial de la banca en estos últimos meses (decir agresiva es poco), de las presiones brutales que viven las oficinas y empleados por colocar a sus clientes cualquier cosa,  seguros de vida, planes de pensiones o productos de riesgo dudoso a cualquier precio. Hablamos sobre cómo algunas entidades sin importar el “a quién” ni “cómo”, vuelven a colocar a sus clientes productos de alto riesgo al estilo de las conocidas preferentes. La verdad es que mi amigo estaba muy desmotivado, sin ganas de continuar en ese banco…

Durante nuestra conversación no pude sino fijarme en uno de sus lapsus lunguae (malas costumbres de un coach). Ya sabes que el subconsciente se expresa de tres formas distintas:

1. A través de los sueños.

2. A través del lenguaje no-verbal

3. A través de los lapsus linguae

En su caso el lapsus lingue fué “El año pasado cuando me hicieron la devaluación del desempeño…”

Lo cierto es que algunas empresas devaluan el desempeño, no lo evaluan y desarrollan, sino que le quitan valor. En lugar de potenciar a las personas, en lugar de fomentar su crecimiento, contribuyen a su devaluación. Así es que a muchos profesionales hoy en día no se les otorga el valor que merecen. Claro…después de tanta devaluación…

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3 Comentarios

  1. Luis Curia

    Esto da para mucho y muchos comentarios , a veces la ética profesional se cruzan con los objetivos de tu superior.

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    • César Piqueras

      Vaya que sí Luís! y además no es sencillo hacer que convergan estas dos partes. Un fuerte abrazo

      Responder

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