Gestión empresarial

Cuando la dirección impide el crecimiento de la empresa

Por

empresas que no crecen

Hay 3 situaciones en la dirección general de algunas empresas que impiden que estas crezcan lo suficiente. Vivimos en momentos de cambio y de oportunidades, en los que es necesario ser ágiles, correr más que la competencia y pensar a lo grande, y si no lo hacemos caeremos como moscas.

Algunos líderes no consiguen que su empresa despegue por uno o varios motivos. Hoy te contaré 3 de motivos que suelo ver que provocan el declive de muchas empresas o el estancamiento:

1. Conflictos en la cima

Cuando el líder no es sólo uno, sino que son varios socios o familiares, o cuando en el comité de dirección existen muchos conflictos. En este caso, todo puede ir bien o puede ir muy mal. En algunos casos, entre los socios o familiares que dirigen la empresa, suele haber un conflicto difícil de resolver que está entorpeciendo el crecimiento de la empresa.

Quizás sean visiones diferentes… unos quieren crecer y otros no… unos quieren hacerlo de una forma y otros de la contraria… o quizás sea un conflicto no resuelto en la infancia entre los socios hermanos, o en la familia. Pero todo esto hace que la empresa no pueda crecer.

Y entonces todos los empleados piensan “Si los de arriba no se ponen de acuerdo, ¡como narices vamos a crecer!” Lógico. 

2. Ego demasiado grande

Cuando una persona piensa que lo sabe todo, cuando ha perdido el contacto con la realidad y por lo tanto no alcanza a ver lo que está ocurriendo. Conozco a alguno de estos líderes, demasiado prepotentes para reconocer que están impidiendo el crecimiento de su empresa por exceso de orgullo.

Ellos piensan que lo hacen bien, que tienen la verdad absoluta, pero cuando miras los números te das cuenta de que no es así. Crecimientos muy lentos para el mercado en el que se encuentran, incluso a veces por debajo del incremento orgánico del 3-4% que tendrían que tener generalmente todas las empresas en una sociedad como la nuestra tan sólo por el hecho de existir.

Hay sectores hoy en día (podrían ser tecnología, consultoría, salud, alimentación, y otros) en los que si no estás creciendo a doble dígito es porque estás haciendo una o varias cosas muy mal.

Cuando un líder de este tipo gobierna una empresa, no es capaz de ver que él o ella son la fuente del problema. De hecho es muy duro y difícil reconocer esto, a mi también me costaría verlo. En una ocasión un empresario me pagó mucho dinero para una intervención de diagnóstico en su empresa, para que se lo dijera abiertamente, con otras palabras claro, pero en definitiva era algo así como: “el problema es tu forma de dirigir la empresa y a las personas”. Luego le dije “¿Quieres que le pongamos solución?” y me dijo “no” Hace tres años que cerraron. Se veía venir.

3. Cuando el miedo entra por la puerta

Vivimos un momento en el que si se quiere triunfar hay que apostar, y la cantidad que apostemos depende del riesgo que estemos dispuestos a asumir. Si no queremos riesgo, mejor nos quedamos en casa. Si queremos éxito, asumamos riesgos, controlables, pero riesgos.

Cuando se dirige una empresa de varios millones de euros, uno tiene que empezar a pensar en grande para la mayor parte de las cosas. No estar todo el día contando los bolígrafos que se gastan, sino pensar en cuál será la siguiente inversión en I+D, personas,  tecnología o conocimiento que podría sacar a la empresa de su miseria (no la del presente, la del futuro…)

Existen multitud de CEO´s que gobiernan con miedo, que se piensan demasiado una inversión de unos pocos miles de euros, y que se paran tanto en los detalles que no consiguen ver la big picture que hay detrás de todo.

Esto también suele ocurrir con los salarios, en ocasiones tenemos miedo de pagar a los mejores, y nos conformamos con un equipo de segunda o tercera división, especialmente en las pymes, ya que las grandes corporaciones tienen un mayor employer branding y políticas salariales bastante atractivas. Es evidente que el dinero no motiva demasiado, pero no podemos olvidar que a muchas personas les mueve excelentemente bien. Para los que somos de la generación del 70-80 es un gran incentivo ¿verdad?

El miedo a perder hace que el empresario juegue su particular partido de tenis con el brazo encojido, sin poder dar su mejor drive, smash o revés.

  • ¿Qué tipo de objetivos quieres conseguir?
  • ¿Qué inversiones tendrías que realizar?
  • ¿A qué tienes miedo?

A veces juego a pensar en que todo es un juego, incluso la gestión de una empresa. Uno, para favorecer el crecimiento de la misma, a veces tiene que jugar o mejor dicho: jugársela, de lo contrario piensa que está haciendo las cosas bien, pero en realidad está hipotecando el futuro. Pero lo cierto es que no hay éxito para el que no se la juega. Es mejor equivocarse 3 de cada 10 veces, que no equivocarse nunca por no haberlo intentado.

Vivimos en un mundo de demasiado rápido como para tener miedo.

Yo me equivoco 3 de cada 10. No podría estar más orgulloso de este ratio.

Juega sin miedo, dirige tu empresa sin miedo. Haz apuestas razonables, pero apuesta. Mide el riesgo, pero arriesga.

Salta, la sensación de vacío es sólo la respuesta de tu subconsciente al miedo que sientes. En el vacío es donde se desplegarán tus alas. Pero si no te atreves estarás siempre anclado de una u otra forma al fracaso.

Que tengas un gran día.

Cuando la dirección impide el crecimiento de la empresa
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7 Comentarios

  1. Santiago

    Gran artículo César. Según lo iba leyendo, identificaba a las personas que relatas en directivos con los que me he reunido.

    Es totalmente cierto que cuando eliminas el bloqueo 1 o 3, los cambios en la empresa suelen ser increíbles.

    A nivel individual nunca he ayudado a superar el bloqueo 2 -jamás he conseguido que me contrate-, pero sí me ha sucedido cuando comienzas un proceso del tipo 1 (varios socios con visiones diferentes y uno que no te quiere ni ver). Cuando consigues que se de cuenta y lo supere, tienes en ese directivo tu mayor apóstol -le has demostrado fehacientemente que eres capaz de conseguirlo-.

    Estoy de acuerdo en que el problema no es equivocarse, sino “jugar con el brazo encogido” y no decidir, esperar que el tiempo lo solucione.

    Saludos

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  2. Maria Maldonado

    Me encantó! Quien no arriesga no gana y quien nunca arriesga como sabrá que valió la pena? Arriesgar es elevar nuestro potencial, unificar nuestra mente, cuerpo y alma hacia un fin determinado, que permitirá trascender tanto a nivel individual como a un alto nivel organizacional.

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  3. gilberto salas

    Me contrato una cooperativa para capacitar a sus empleados en Atencion y Servicio al Cliente y los socios no asistian porque creian saberlo todo. Ademas no concordaban y las sesiones de capacitacion derivaron en quejas de empleados de no saber hacia donde iban.
    Es muy dificil si los Lideres adolecen de estos problemas.

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  4. Manuel Luque Alhama

    I agree totally with you César. There are so many situations more that I am sure you know, but these three ones have been clearly explained. A good management within every company must have to take into its account them as learned lessons.

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