Crecimiento personal

Tres consejos para vivir mejor

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Hoy te contaré 3 reflexiones de esas que uno hace cuando se encuentra de vacaciones, consejos para vivir mejor. Llegaron las vacaciones y con ellas todo ese aluvión de ideas que no permitimos salir cuando estamos hasta arriba de trabajo. Esta será nuestra segunda semana y todavía estamos en esa fase de adaptación a esta nueva vida slow que durará exactamente 51 días.

Aunque esté de vacaciones, por lo que veo en mi agenda y por todas las peticiones que nos están llegando, a partir del 7 de Septiembre hasta el 22 de Diciembre me costará sacar la cabeza a respirar. Aunque trataré de tomar una semana libre en Octubre o Noviembre para ir al Monasterio once again a escribir un nuevo libro.

Belén y yo estamos en el apartamento de la playa, a 15 minutos en coche de nuestra casa en Valencia. En el post de hoy pondré algunas fotos reales. Estas son mis vistas ahora:

Por cierto, ya te puedes descargar 5 ebooks de manera gratuita pinchando aquí  o  sobre la imagen.

Reflexiones en Vacaciones

1. Vives muy acelerado

Cuando uno comienza las vacaciones se da cuenta de cuánto alejados estamos de una vida en equilibrio, paz y sencillez. Nos suele llevar uno o dos días (o más) el hecho de tocar tierra, de volver a conectar con nosotros mismos.

Nos enfrascamos en tantos temas, compromisos y responsabilidades que olvidamos nuestra principal responsabilidad: Ser felices.

Hay personas que lo olvidan ¿te has olvidado?

Fallamos al creer que no podemos decidir qué hacer con nuestra vida, sin embargo ¿Quién decide sino eres tú?

Dicen que el ser humano es ese animal extraño que persigue durante toda su vida la felicidad. Sin darse cuenta de que la felicidad no se persigue, que es una actitud ante la vida, y que depende en buena medida de las decisiones que tomamos. 

Hace unos días cené con un buen amigo, y después de mucho andar le dije “Tío, vas a peor”. Me refería a que trabaja más cada vez, disfruta menos, tiene menos tiempo para sí mismo y para las personas que quiere, y su estado físico ha cambiado (a peor). Gana más dinero, pero se le ve peor. En realidad, yo se lo decía desde el cariño más profundo, lo que quería decirle de alguna forma era algo así como “Eh! Sal del atasco. Te estás metiendo en la boca del lobo!”. Y es que cuando llegan los cuarenta y pocos, eso de la salud cardiovascular y mental hay que cuidarlo mucho. Yo todavía no he llegado, pero todo se andará.

Foto: en vacaciones y fines de semana siempre aprovechamos para tomar el Té como es debido. Té verde con jazmín, con pan tostado y buen aceite de oliva virgen extra del que traemos cada año en nuestro viaje por Granada y Úbeda por Navidad. En este caso Pagos de Toral, aunque también hemos traído al apartamento una botella de Nobleza del Sur. Apoteósicos ambos.

2. Las historias se repiten

Solemos pensar que en el futuro todo será mejor, que todo cambiará. Es como si tuviéramos la esperanza de que alguien vendrá del cielo y con una varita mágica nos dará unos golpecitos en la frente para que se hagan realidad nuestros deseos.

Creo que el futuro no cambiará y si cambia será para peor, a no ser que tú hagas algo. Los budistas dicen que vivimos en un mundo decreciente, es decir que vamos a peor. Por lo tanto, para poder revertir esta tendencia necesitamos de esfuerzo, constancia, perseverancia y energía, eso también lo dicen.

Es algo así como que la inercia que llevas no es la más adecuada, así que tienes que vencerla para darle un giro de unos cuantos grados a tu vida.

Los giros de 180º no se dan leyendo un libro (bueno, si es uno de los míos sí, jaja), sino que se dan mojándose, arriesgándose, fallando, levantándose y jugándosela. Hay que batir mucho el cobre para lograr tener éxito. Es una actitud, una actitud ante la vida. Podemos llamarle la Actitud del Éxito, y es el nuevo software que tienes que instalarte.

Ya lo dije hace unos días: “A la Plaza del Éxito se llega por la Avenida de Mover el Culo”, pues eso.

Así que tienes que saber que tu historia se va a repetir. Incesantemente. Mientras que tú piensas que no es así, que algo va a cambiar a mejor por sí mismo. No. Eso no pasará. Lo más probable es que en 15 años tu salud sea peor, tu vida más compleja y te sientas más infeliz. La vida es decreciente ¿recuerdas?.

Por lo tanto para que algo ocurra, vas a tener que mojarte, saltar al vacío y batir las alas.

Si no te arriesgas no hay éxito. Y si te arriesgas tampoco está asegurado, pero al menos lo intentaste. Estamos aquí para darlo todo, qué narices.

“Tú no puedes volver atrás, porque la vida ya te empuja con un aullido interminable, interminable…” Dice en estos momentos la canción de Paco Ibáñez que escucho. Pues eso, no puedes volver atrás, así que camina hacia delante, vive, vuela, sueña, disfruta, ríe, abraza, besa, saborea, acaricia, toca.

En vacaciones nos solemos parar a pensar en todo esto, luego durante 11 meses seguimos al palo y la zanahoria.

Foto: Soy quien cocina casa, un rol que me encanta, y en vacaciones de verano disfruto mucho preparando pasta al pesto. Esto junto con un tomate del Perelló es como tocar el cielo estando en la tierra.

3. El mundo se ha dado la vuelta

Si algo me fascina es ver desde la distancia como todo ha cambiado en los últimos años. Podría mirarlo desde la parte más nostálgica, ver todo lo que hemos perdido y que ya no volverá. Sin embargo, prefiero mirar la parte positiva, ya que creo que hay escondidas miles de oportunidades para aquellos que quieran marcar una diferencia.

La irrupción de la tecnología en nuestras vidas está al 20-30% de su capacidad, casi todo está por venir, y en unos años nos sorprenderemos de todo lo que llegará, sobretodo con el internet de las cosas o el M2M que dicen los entendidos. Es decir, cuando las máquinas se hablen a sí mismas y tu nevera realice la compra automáticamente, tu casa se ponga a punto justo cuando te quedan 10 minutos para llegar a ella o tu coche se conecte con el taller para reportar sobre su mantenimiento (por cierto, Jeep acaba de tener serios problemas con sus vehículos por estar conectados a internet, lo escuché el Domingo en la BBC mientras me achicharraba bajo el sol corriendo los 8kms de costumbre).

Pero la tecnología es sólo una consecuencia más de todo lo que está ocurriendo en un mundo en el que el éxito ya no está reservado para unos pocos, sino para todos los que quieran mostrar su talento al mundo (aunque no es todo cosa de talento, recuerda esta regla sobre a lo que tienes que dedicarte).

Es una cuestión de querer marcar una diferencia, de querer crear arte, de amar lo que haces. Y de no parar de hacerlo. Porque el éxito no es un destino, es un camino y cuando dejas de caminar dejas de tener éxito.

Foto: Amanece tal día como hoy (6:45h), justo antes de que me ponga a leer algún texto y continue con mi meditación diaria.

Y todo este cambio que estamos viviendo nos hace poderosos, nos da opciones, que es lo que cuenta. ¿Quién iba a decirnos hace quince años que podríamos tener toda nuestra biblioteca en un aparato que pesa apenas 250gr?, ¿Qué podríamos ver cualquier lugar del mundo a través de Google Maps, Street View, Images?, ¿Qué podemos interactuar con cualquier persona en otro lugar del mundo en tiempo real por cero euros?

Pero también esa tecnología nos puede convertir en esclavos. Y esto también es algo de lo que uno se da cuenta cuando está de vacaciones. A mi por ejemplo me hace contestar emails. Eso de que la Wifi es ya una de nuestras necesidades más primarias es asquerosamente cierto. Así que la clave reside, bajo mi punto de vista, en mantener el equilibrio, en sacar el máximo partido de la tecnología y de todos los cambios, pero mantener nuestros más valiosos tesoros:

  • El contacto. Nada podrá sustituir el contacto real entre personas. La mirada a los ojos, la escucha atenta…
  • La familia. Por mucha tecnología que tengas a tu alcance y amigos en Facebook, nada puede sustituir al abrazo de un hermano, el apoyo de una madre o de un padre, la compresión de tu pareja o la sonrisa y la inocencia de tus hijos.
  • El equilibrio interior. Nada va a solucionar tus asuntos inconclusos. Ninguna APP te ayudará  a mejorar la relación con tus seres queridos, acabará con tu ansiedad vital o mejorará tu salud. La búsqueda del equilibrio interior es más necesaria que nunca en un mundo que trata de desestabilizarte para que compres el siguiente invento, artilugio, producto o alimento que todavía no has probado, y que hipotéticamente cambiará tu vida…

Foto: Uno se acuerda de cada uno de los momentos Pizza que vive, es la única comida que no me importa comer y comer, y comer. Aquí estamos Belén y yo el Domingo.

Resumiendo:

  • Vives muy acelerado, aprende a parar como es debido.
  • Las historias se repiten, tienes que salir del agujero en el que te has metido.
  • El mundo se ha dado la vuelta, y hay oportunidades que puedes aprovechar. Sin embargo también hay peligros, aprende a mantener intactos tus valores y busca el equilibrio.

Prometo escribir de forma más ordenada la próxima vez, pero ya sabes… estoy de vacaciones y el cerebro funciona así de disperso.

Este sábado salimos de viaje, estaremos 12 días por Logroño, Donosti, Oviedo, Santiago, Oporto y Salamanca. Seguiré escribiendo cada miércoles. No lo olvides.

Pd: Si eres de los que se ha suscrito últimamente, a partir del 7 de Septiembre empiezo a escribir de nuevo cada día laboral.

Pd2: La foto de portada también es mía. No tengo ni idea de practicar surf, pero estoy en ello.

Un fuerte abrazo, y cuídate mucho.

Que tengas un gran día.

Foto: Atardece

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11 Comentarios

  1. María Díez

    Buenas Cesar!
    buen artículo, como siempre desde que te sigo en Diciembre del año pasado. Gracias!
    Por cierto, he visto que pasarás por mi tierra, si nos coincide, me encantaría llevaros a Belen y a ti de tour de pintxos, aunque esta la ciudad que casi no se puede entrar en los bares. Te dejo mi mail por si te animas o necesitas algún consejo o recomendación, asi te devuelvo algo de todo lo que tu nos das.

    Responder
    • Hola Marina! Muchas Gracias por tu invitación! todo un honor!!! Sí, este verano tenemos planeado un tour muy chulo por tierras tan maravillosas como la tuya. Siento no poder quedar, la verdad es que en estos homenajes tratamos de no quedar con nadie, ya sabes, tiempo pora el amor y la vida en pareja!!! Espero sin embargo, si vuelvo por tu tierra a trabajar poder quedar un día contigo. Un fuerte abrazo!!

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  2. Juan González Moreno

    Excelente reflexión Cesar, la comparto al 100%.

    Felicidades por el artículo

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  3. Soy nuevo por acá y me parecen súper interesantes y relajantes tus escritos. Sigue así.

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  4. Vicen ginestar

    Q disfrutes tus vacaciones. Yo estoy en ello también. Disfrutando del dia a dia de mis hijas del mar de los paseos….y digo disfrutando q mejor dicho es saboreando el momento y no estar en la cabeza en otras cosas pero si el momento del dia q yo decida para pensar en ellas. Bones vacanses

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  5. Hola César, yo también estoy de acuerdo. A parte de el ajetreo físico, en mi caso, es más importante el mental. La actividad cerebral incluso por la noche. El otro día iba en coche y, como siempre me asaltan a la cabeza gestiones por hacer étc..pensé: voy a hacer un ejercicio de tomar consciencia del aquí y el ahora -entre otras cosas porque iba conduciendo-. MISIÓN IMPOSIBLE. El celebro nos tortura y por la noche, igual pero más irracional.

    Cuesta aprender a conectar y desconectar del trabajo, sobre todo para los autónomos, a parte del resto de trabajadores, tenemos otros calentamientos de cabeza, profesionalmente hablando.

    En fín, que sí. Que tenemos que vivir una vida más conscientes y menos abducidos por este mundo tan cambiante en el que vivimos. Por eso me planteo vivir todo el año en la montaña.

    Felices vacaciones

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  6. Juan Hdez. C

    A proposito de lo que has comentado, hay una frase que las escuelas de marketing americanas, suelen decir, en cuanto que hay que moverse : si no te equivocas es que no lo estas intentando al máximo. Un abrazo

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  7. dajonasa

    Hola César, estoy muy de acuerdo con este post. Hay que parar, valorar y el éxito está reservado para los que se arriesgan. Yo cada vez más a menudo me digo a mi mismo, ha llegado el momento, por lo menos saber que lo he intentado, nadie te asegura el éxito pero no hay que fracasar por ni siquiera intentarlo.
    Un fuerte abrazo y felices vacaciones.

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