Gestión del tiempo

Conseguir un objetivo ambicioso se cocina a fuego lento

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Ayer veía con mi mujer el Chester de Pepa Bueno a Alejandro Sanz. No es Alejandro Sanz haya sido santo de mi devoción, pero uno no puede sino reconocer el esfuerzo de aquellos que desde muy jóvenes han tenido la determinación suficiente para conseguir algo. Cuando uno mira al mundo del deporte o de la cultura se suele encontrar con personas que han peleado duro para conseguir estar ahí. Esto me hizo reflexionar sobre las soluciones rápidas que buscan muchos, sobre querer conseguir un objetivo ambicioso de hoy para mañana…

Nuestra mentalidad está buscando constantemente soluciones rápidas, no queremos invertir demasiado tiempo en conseguir nuestras metas. Si una universidad da títulos de Médico en 3 años nos matriculamos en ella hoy mismo. Pero sin embargo si otra los da en 7 años con un plan de estudios mucho más riguroso, entonces, mejor me voy a la primera…

Del fast food hemos pasado al fast solutions, nada de esperar mucho, nada de currárselo, ¿no hay una pseudosolución urgente a mano? pues entonces pongámosla en marcha.

Conseguir un objetivo ambicioso lleva su tiempo

Tengo para contar de estas experiencias unas cuantas. Me ocurre muy a menudo con algunas empresas cuando dicen:

  • «…queremos que nos hagas una jornada para la mejora del trabajo en equipo»
  • «…necesitamos una charla para mejorar nuestras ventas».
  • «…

Mi deber siempre es informar al cliente sobre lo que va a conseguir y lo que no. Muchos todavía ven esto del desarrollo de personas como una llave inglesa mágica que uno trae en su maletín, que nada más llegar a su empresa, aprieta unas cuantas tuercas, y… tachán! problema solucionado.

Pero muchos de los objetivos que las empresas se plantean sobre el desarrollo son objetivos ambiciosos, para los que las soluciones rápidas no sirven. Ahí va un ejemplo muy rápido, algo cómico y resumido de lo que ha ocurrido en ocasiones:

  • -César, necesitamos que vengas una tarde a hablar de liderazgo.
  • -¿Qué ocurre exáctamente?
  • -Los casi 50 mandos intermedios que dirigen equipos no saben como lograr que las personas consigan los objetivos de los proyectos. Además, suelen ser muy autoritarios…
  • -Vaya, parece un asunto bastante serio…
  • -Sí, de hecho, tenía ganas de que les hicieras esta charla a ver si aprenden de una vez, llevamos más de 10 años intentándolo…
  • -Claro, te planteo una solución que puede conseguir los resultados que tú necesitas Mario. Se trata de un programa de 6 meses que actuará sobre todos los agentes involucrados, logrando los objetivos que te planteas de una forma sostenible en el tiempo. 
  • -¿Cómo? ¡No tenemos 6 meses de tiempo!
  • -Además, necesitaría trabajar contigo también durante este tiempo…
  • -¿Conmigo?, ¡pero si los que tienen el problema son ellos!…
  • -Además, serán 27.900€.
  • -Socorroooo!!!!!

Por lo general, se piensa que todos los temas relativos a las personas se pueden conseguir de un día para otro, pero no caemos en la cuenta de que en realidad, cambiar las actitudes y predisposición hacia el trabajo, es una tarea bastante compleja, que suele necesitar tiempo, una gran cantidad de esfuerzo por parte de todos, e inversión económica.

Esto hace que muchas empresas se equivoquen al contratar soluciones de desarrollo.

Es algo así como ir al mecánico y tener la siguiente conversación:

  • -¿Qué le ocurre al vehículo?
  • -Tiene el motor bastante tocado. Tendríamos que sacarlo y abrirlo para rectificarlo.
  • -Y eso ¿qué significa?
  • -Bueno, tres semanas en el taller y unos 3.000€ la reparación.
  • -No, no de eso ni hablar. ¿Cuanto cuesta echar un poco de 3 en 1?
  • -¿Comoooo?
  • -Sí, si, póngale un poco de 3 en 1 que me lo llevo hoy mismo. Le pago 5€.
  • ¿?…

Es un ejemplo más de como las personas buscamos soluciones rápidas, pero no las soluciones reales, que realmente nos hacen falta.

Así nos ocurre en nuestra vida, diariamente:

  • Queremos perder 5 kg de peso, pero no queremos estar 6 meses perdiendo peso. Nos sirve una dieta de cuatro días comiendo piña…
  • Queremos aprender inglés, pero no queremos dedicarle mucho tiempo. Nos valen dos horas a la semana en la academia de inglés…
  • Queremos ser más felices, pero en lugar de iniciar un proceso de desarrollo personal nos compramos un nuevo vestido, aparato tecnológico o similar.
  • Queremos escribir un libro, pero no tenemos tiempo… nos ponemos en un ratito que tenemos libre en el fin de semana a garabatear unas palabras.
  • Queremos mejorar la educación y relación con nuestros hijos… pero en lugar de gestionar mejor tu tiempo para salir antes de trabajar, prefieres pagar a alguien que les meta en el cerebro todavía algo más de conocimiento… cuando lo que necesitan es tu atención, es decir, tu tiempo.

Cualquier pequeño objetivo que he conseguido, si ha sido valioso, no ha sido fácil. Por este motivo, sé que las soluciones rápidas, generalmente no valen para mucho, más que para dejarle a uno engañado pensando que ha solucionado el problema. Pero el problema en realidad, está debajo de la alfombra, esperando asomar de nuevo el hocico.

Si es fácil, empieza a dudar de ello.

¿Qué solución quieres? La solución o la pseudosolución…

Que tengas una feliz semana.

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