Gestión empresarial

¿Podemos integrar el trabajo en nuestra vida? ¿Conciliación laboral?

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conseguir conciliar

Como me ocurre en las últimas semanas, es temprano, son las 7:21 estoy acabando el post y en un par de horas estaré empezando el seminario “Cómo ser un Líder-Coach” con 20 intrépidas empresas y directivos que quieren mejorar su capacidad de desarrollar a otros. Hoy reflexiono sobre la conciliación…

La palabra conciliación está de moda, pero hace unos años más que ahora. Ahora si tienes trabajo tienes que considerarte muy afortunado/a, y no te quejes si no llegas a tiempo a casa, siempre hay alguien que recoge a los ñiños. Creo que tenemos que volver a hablar de conciliación laboral y familiar o acabaremos perdiendo muchos, demasiados valores.

Aunque quizás el problema sea que tenemos una forma de trabajar antivida, es decir poco sana y saludable. La prueba la tenemos en el alto número de enfermedades cardiovasculares derivadas del trabajo, depresiones y otras tantas. El trabajo puede ser algo muy disfuncional, y los datos nos muestran que lo está siendo, la insatisfacción laboral es un tema que debería ocupar nuestros consejos de dirección, que debería preocupar a gobiernos, accionistas y demás stakeholders.

conciliacion laboral

¿Hablamos de conciliación laboral o de cambiar la forma de trabajar?

La cultura del trabajo ha entrado en nuestras vidas, le hemos permitido entrar y la consecuencia es que muchas personas acaban trabajando desde casa cuando los niños se han acostado, o los sábados aprovechan para contestar la pila de emails que no han conseguido quitarse de encima en toda la semana.

It´s all about business, parece que las malas costumbres de algunas culturas occidentales han calado en el resto de países.

Hacer al trabajo y la vida coexistir debería ser un objetivo del milenio (cuando se ponen objetivos para el milenio puedes adivinar que es porque nadie se ve capaz de cumplirlos). Ante todo una persona debería disfrutar de su vida, y además de su trabajo, y debería ser capaz de hacerlos coexistir, de forma sana, saludable. No se trata sólo de poner límites para acabar antes de trabajar. Se trata también de que el trabajo sea algo natural, deseado, que nos invite a ser nosotros mismos en lugar de alienarnos.

conciliar el trabajo

Todos sufrimos un poco de neurosis por el trabajo, unos más que otros. Me remito a la definición que escuché decir hace unos años a Jorge Bucay: “El psicótico se cree Napoleón, el neurótico sin embargo sabe que no lo es, pero le gustaría serlo”. Todos somos un poco neuróticos, todos hemos picado en el anzuelo de esta cultura tan centrada en valores productivos y no tanto positivos, queremos SER diferentes, más guapos, más importantes, más ricos, más…, sin caer en la cuenta de que ya SOMOS y que la felicidad que hemos “comprado” no era de tan buena calidad.

Parece que el espíritu maquinal de la revolución industrial sigue vigente, pero ahora las máquinas somos nosotros. Las máquinas cuando no producen no sirven, cuando van a otro ritmo no sirven… ¿nos pasará igual a las personas? Nos está pasando. Mira que ocurre con la gente mayor y tantos otros. ¿Podemos cambiar esta realidad? Estoy convencido.

En fin, que los viernes a uno le gusta reflexionar y hoy me levantaba con esta inquietud en mente y con una pregunta ¿Aman las empresas a las personas?

¿Podemos integrar el trabajo en nuestra vida? ¿Conciliación laboral?
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7 Comentarios

  1. Mª Luz Rosaleny

    Para mi, César, el punto más difícil de cumplir es que tu trabajo te guste y sea una de las partes de tu vida, que no sientas que estás perdiendo el tiempo, ni que lo haces porque necesitas dinero. Sin eso, es difícil conciliar, viviendo en la sociedad occidental donde vivimos. Y eso, es difícil de conseguir si no te lo han inculcado desde pequeño, pero no imposible, claro. Todo se puede conseguir. Hay que estar dispuesto a no ser el más guapo, ni el más rico, ni el más inteligente y ser simplemente tu y tus circunstancias con el aprecio del máximo de las personas que hayas podido conseguir y que te haga feliz (en el sentido amplio de la palabra). Aún así el tiempo se nos va, si no lo valoras como debes.

    Un abrazo

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    • Buenos días Mª Luz, como siempre enriquecedor tu comentario y punto de vista, GRACIAS. No podría estar más de acuerdo, o te gusta lo que haces o lo vas a pasar muy mal en tus horas de trabajo.
      Qué tengas un gran día Mª Luz, un abrazo

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    • Que cierto y a la vez que difícil de llevar a cabo, aunque tú has dado con la clave “es difícil de conseguir si no te lo han inculcado desde pequeño”. Como ya he destacado en algún que otro comentario ese es mi objetivo con mis hijos, ayudarles a encontrar lo que les gusta de verdad e intentar apoyarles para que consigan dedicarse a ello.
      Pero ¿y cuando ya es tarde? (si, si, ya se que nunca es tarde, pero las obligaciones hacen que a veces parezca que lo es), que pasa cuando no lo ves claro, que si, que tienes unas cualidades pero te es muy difícil dedicarte a ellas.
      Yo no paro de dar vueltas como lograr encontrar ese trabajo que me haga disfrutar, y no voy a negarlo que a veces ha estado cerca y ahora estoy en la línea de poder conseguirlo, pero que difícil que la empresa me escuche.
      En fin, habrá que tirar de imaginación y valentía.
      Un saludo.

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  2. María Isabel Rivas Ruiz

    Buenas tardes,César y compañía!
    Por desgracia,en estos últimos tiempos no paro de escuchar que hay que buscar la excelencia.Pero como se busca la excelencia sin un equipo motivado? En varias reuniones y comités he planteado la necesidad de devolver al equipo la ilusión,las ganas,la fuerza..
    Hay que escuchar más y hablar menos! Para poder cuidar a nuestros clientes,primero tenemos que cuidar a nuestros empleados
    Yo creo en las personas!!

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    • Buenos días María Isabel! Qúe difícil es buscar la excelencia en un equipo poco motivado! Hay que buscar las causas subyacentes de la desmotivación y solucionarlas, para después poder hablar de excelencia. Sin duda María Isabel, estás en el camino, aunque no sé si todos en tu empresa te acompañan. Mucho ánimo, y fuerza. Un fuerte abrazo.

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  3. Jose Miralles

    Hola Cesar,

    Yo tengo dos indicadores para ver si estoy dedicando el tiempo suficiente a mi familia.
    Uno es el dedicar entre una y dos horas al día a los deberes y a Jugar.
    Y el otro es el que me dice si he cumplido con el punto anterior o por el contrario no he sido capaz….. Casi seguro que si no he sido capaz de dedicar ese tiempo durante la semana cuando llega el sábado lo pago con dolores de cabeza debidos al cambio de ritmo.

    Nos vemos
    Jose

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