Crecimiento personal

¿Cómo se vive dentro de ti?

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Buenos días, ¿Cómo estás? Espero que empieces muy bien esta semana y que hoy tengas un muy buen día. Esta mañana despertaba a las 6:00 siguiendo mi rutina habitual (ejercicio + meditación + desayuno tranquilo + blog) y mientras desayunaba veía en Youtube un documental que creo que es la segunda vez que veo, sobre la Abadía di Piona, un monasterio cerca de Milán que espero visitar en alguno de los años venideros. Mientras lo veía, me hice una pregunta ¿Cómo se vive dentro de ti?

Dentro de cada uno de nosotros se vive de forma diferente, cada uno atesoramos una historia, unas creencias, unos valores que nos han traído hasta aquí y también unas circunstancias que la mayor parte del tiempo no elegimos.

¿Cómo es vivir dentro de ti? Me preguntaba.

¿Qué tipo de sentimientos tienes más a menudo?

¿Qué es lo que más te duele?

¿Qué es lo que más deseas?

Si no tuvieras miedo ¿qué harías?

Dentro de la piel está lo realmente importante y tu mundo interior me parece fascinante, admirable y digno de todo el respeto y el cariño.

No sé quien eres, yo apenas te conozco. Quizás tú a mí sí me conozcas un poco más, por lo que me dejo ver en estas líneas que escribo tan a menudo. Pero yo de ti sé bien poco y me pregunto ¿Cómo es vivir en tu piel, en tus circunstancias?

¿Cómo has llegado hasta aquí?

¿Cómo ha sido tu vida hasta hoy?

¿Con qué piedras te has encontrado en el camino y qué hiciste para superarlas?

¿Qué aprendiste?

Cada persona vivimos la vida de una forma totalmente diferente y nuestra realidad es tan digna y respetable como la de cualquier otro.

Juzgar a los demás es un ejercicio demasiado simple: «motívate», «no pienses así», «sé positivo»… escuchamos por uno y otro lado.

Pero dentro de ti se esconden muchos tesoros y una bellísima persona. Lo sé. No hay nada equivocado en ti, no hay ningún defecto que te haga peor que otros. Todo en ti es un milagro y como tal hay que vivirlo.

¿Qué deseos te quedan por cumplir?

¿Qué harías ahora para ser más feliz?

Creo que cada día de nuestras vidas es una buena oportunidad para reencontrarnos con nosotros/as mismos/as, con nuestra verdadera identidad, con nuestra esencia. Para hacer las paces contigo y ya de paso, con los que te rodean. Desde el amor hacia ti mismo/a, surge también el amor auténtico hacia los demás.

Gracias por existir. Gracias por respirar. Muchas gracias por sentir.

Que tengas un gran día.

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