Liderazgo

Cómo combatir la soledad del líder y no morir en el intento

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Liderar tiene muchas ventajas y algunos inconvenientes. Hoy me gustaría hablarte de uno de los inconvenientes. A muchos de los que leéis este blog os gustaría combatir la soledad del líder, porque seguramente en algunas ocasiones os habréis sentido así al dirigir proyectos, empresas, equipos…

Es lunes por la mañana y empieza una nueva semana. En  mi caso, algo más corta laboralmente de lo habitual. A partir del jueves mi mujer y yo pasaremos unos días en Bilbao, aprovechando que iré a Oviedo el Miércoles para dar una conferencia en ESADE. Ahora son las 7:07 y ya he cumplido 100 días seguidos meditando cada mañana a primerísima hora. Hace un tiempo lo hacía de forma más discontinua, y un tanto anárquica. Desde Enero, he cambiado mi método y he aprendido que si quieres obtener resultados en la meditación, tienes que sentarte a meditar, no hay otra. Percibo los resultados mucho más que antes.

Combatir la soledad del líder

Como decíamos liderar tiene muchas ventajas, pero uno de sus inconvenientes es la temida soledad del líder. Parece que cuando uno asume un puesto de gestión, las personas ya no quieren tomar café con uno, el silencio se hace cuando pasamos junto a los demás, etc…

Es cierto que algunos líderes viven esta soledad de forma muy radical, porque su estilo de gestión es tan agresivo que nadie se quiere acercar a ellos. Sin embargo, si tu estilo de dirección de personas tiene algo menos de autoritario y algo más de los otros cinco estilos, seguramente las personas no se alejarán tanto de ti.

Nadie quiere estar cerca de un líder autoritario.

Aún así, no podemos obviar que, seas como seas, liderar tiene un plus de responsabilidad, toma de decisiones, información confidencial, riesgo… y eso hace que si eres líder para los demás seas un bicho raro. Y por lo tanto, te quedes un poco solo a veces. Vamos con ello:

La inspiración es la clave

Mi consejo para aquellos líderes que viven esta soledad es buscar inspiración. «La inspiración es la clave» como diría Mandela a un joven François Pienaar en Invictus. Pero ¿Dónde encontramos la inspiración?

Para liderar tienes que tener unas características determinadas, unos anhelos:

  • La voluntad de crear productos/servicios extraordinarios.
  • La pasión por ser los mejores en algo.
  • La voluntad de servir a otros.
  • Querer ayudar a que otros sean más felices.
  • Un deseo infinito de ser mejores cada día.

Los líderes tienen que ser un poco bichos raros, visionarios, artistas, excéntricos (quizás sin llegar al exceso). Por este motivo viven a menudo la soledad de su cargo, todo tiene un precio. Pero liderar es un acto más emocional que racional, más pasional.

Liderar es algo que nace desde el corazón, porque la pasión misma nace en el corazón.

Y me pregunto una vez más ¿Dónde encontramos esa inspiración? Te daré algunos consejos para combatir la soledad del líder:

  • Retirándote de vez en cuando. Tu puesto lleva más responsabilidad y más peso que cualquier otro, o lo aceptas o no te sentirás bien durante mucho tiempo. Para soportar el peso de tu cargo, tienes que aprender a retirarte de vez en cuando. Entonces podrás volver a tocar tierra y cargarte de inspiración. Mi consejo es que tengas en mente aquellas cosas que te gustaría hacer y que las hagas. Que cada año o dos veces al año hagas algún tipo de retiro, puede ser a un Monasterio como hago yo, o un viaje de tres o cuatro días a cualquier otro lugar que te inspire.
  • Más vacaciones. Esto solo lo podrás hacer si además de líder eres propietario. Sin embargo, conozco a muchos propietarios con solamente 3 semanas de vacaciones al año ¡Menos que su propio equipo! ¿Qué ventajas tiene entonces ser empresarios? Mi consejo es que seas ambicioso también en este aspecto, trabaja duro, pero descansa duro también. Mi caso es un poco particular, quizás extremo, otro día te hablaré de cómo organizo las vacaciones cada año.
  • Viajando. La inspiración se encuentra en lo que no hacemos cada día. Por este motivo viajar más es muy inspirador. Aprovecha para descansar, conocer otras culturas, dejar atrás todas las preocupaciones que provoca ser líder.
  • Consejeros externos. Muchos líderes y equipos directivos viven esta soledad porque no se nutren de su exterior, de las buenas prácticas que hacen otras empresas y de la visión de otras personas. Cuando personas como yo, actuamos como consejeros externos participando en comités de dirección, consejos de administración o en procesos de coaching ejecutivo, muchos líderes encuentran un lugar seguro en el que volcar sus preocupaciones, compartirlas, escucharse en una caja de resonancia y encontrar soluciones a temas que desean abordar.
  • Leyendo a los grandes. Una de las formas de inspirarse tiene que ver con leer a personas que te inspiran. Si eres líder y todavía no has leído nada del Presidente de Virgin tienes que hacerlo ya. Y así con muchos otros. Aquí tienes algunas biografías que me gustaron, además de esta que recién he acabado.

  • No haciendo nada. Un líder no tiene que estar siempre en la ejecución. Eso aburre y desmotiva. Un líder tiene que tomar tiempo para pensar, reflexionar, no hacer absolutamente nada. Es entonces cuando mejor verás los puntos de mejora de tu empresa, producto, servicio.
  • Creando foros. Si no has encontrado el foro de personas en el que poder hablar de tus problemas como líder y compartir tu soledad, entonces tienes que crearlo. ¿Porqué no elegir a cinco o seis personas más con las que compartas estas inquietudes y quedar una vez al més para comer y pasar la tarde juntos?
  • Sobrepasando tus propios límites. Para lograr mayor inspiración y un torrente mayor de endorfinas por tu cuerpo, aprovecha el deporte para conseguir retos. No hace falta que corras una Maratón, puedes caminar diez días del camino de Santiago o cualquier otro reto deportivo o intelectual. Lo importante es que tengas la experiencia de saberte mejor cada día, de sobrepasar lo que creías que eran tus propios límites. Planifica ya tu siguiente aventura, reto, desafío. Vamos, no eres tan mayor como crees, ¡ni estás en tan baja forma!
  • Aceptando. A veces no hay que pelear contra el hecho de que tu cargo como líder implique algo de soledad. En ocasiones, lo mejor es aceptarlo y disfrutar de las ventajas que también supone liderar.
  • Venciendo la soledad. Finalmente, y volviendo al tema del principio, algunos líderes se sienten más solos que otros porque provocan más soledad. Al final, los mejores líderes son las mejores personas (este es mi mantra), y si eres, y tratas de ser cada día mejor persona, te encontrarás con más personas cerca de ti que quien no lo es, ni se preocupa por serlo.

Que tengas un gran día.

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