Crecimiento personal

Aprendizajes de mi último viaje

Por

Buenos días! como sabes, he estado realizando la Vía de la Plata del 18 al 22 de Julio, en bici de montaña, durante 5 días. He aprendido algunas cosas, y también aplicado algo de lo que por aquí comento de vez en cuando…

La semana pasada hablé un poco de los dos primeros dias, ya que todavía estaba por allí pedaleando (aquí los tienes), y hace unas semanas del alcance de la meta que me había propuesto (aquí lo tienes). Hoy, además de hacer un pequeño resumen de lo que ha significado para mi, también quería sacar algunas conclusiones que me han quedado de todo esto:

1. Hacer un buen análisis del proyecto

Muchos proyectos fracasan porque antes de empezarlos no se hace un buen análisis de lo que podrá ocurrir en su ejecución.

En mi caso el proyecto inicial era hacer los 500kms en 6 días. En el tren de Madrid a Mérida volví a analizar todas las etapas que había recorrido hace algunos años cuando la hice en la Pascua del 2003 con dos buenos amigos. Aquí tienes una foto de aquel viaje y la de este, la de arriba de Abril 2003 y la de abajo de Julio del 2016. Mismo lugar, misma foto, Salvo que en esta ocasión la cámara estaba apoyada en el suelo.

La cuestión es que en el 2003, Ramón, Joan y yo habíamos pedaleado durante 6 días. En este caso yo pensaba pedalear lo mismo, pero no había caído en la cuenta de que:

  • Iba yo solo. Y eso quiere decir que te entretienes mucho menos, además de sufrir menos pinchazos (la principal causa de parada en estos viajes). Además, se inventaron las cámaras con líquido reparapinchazos y yo llevaba unas.
  • Era verano, y la posibilidad de lluvia en esa zona de España era remota. Así que iría más rápido. La lluvia en la bici te hace ir más lento, más riachuelos que surgen de la nada, más adherencia de la rueda al terreno…

Eso hizo que con el análisis de kms y etapas decidiera acortar en un día, es decir, hacer los 500kms en 5 días, y no en 6. Ahí había un reto, ese tipo de cosas que a uno le ponen las pilas. Los retos motivan.

Aquí tienes un resumen de las etapas y tiempos en la bici que he realizado, perdona la letra, es que lo escribí cuando iba en el bus Astorga – Madrid:

2. Analizar los puntos críticos

Nada más bajar del tren a las 15:15 en Mérida del Domingo 17 de Julio, me di cuenta del principal problema que iba a tener: Ola de calor en España, ¡y yo estaba en Extremadura! Si pedaleas durante 100 kms un día cualquiera no es nada parecido a hacer lo mismo a 42ºC, son dos mundos distintos. En uno de ellos te crees que estás en Marte. La noche de antes de salir, salí a pasear y, en una farmacia a las 21:45 de la noche, el termómetro marcaba 42,5ºC. Así que sabiendo que este sería el punto crítico más importante, decidí que empezaría a pedalear cada día a las 6:00am, levantándome a las 5:15. Como no llevaba luz delantera, aprovecharía el frontal de la cabeza para enrollarlo en el manillar y hacer de luz.

El primer día hice 8:20 horas en movimiento y 123kms, muy optimista en los primeros 96kms, pero después de comer en Casar de Cáceres fue abrasador, la piel ardía bajo el sol, y eso que llevaba protección 50 por todo el cuerpo. El único lugar que encontré para descansar un poco en la sombra fue un puente. Me encontraba bastante quemado lo confieso, con esa sensación de «César, la has vuelto a liar parda».

Sin embargo, sabía que si salía pronto cada día evitaría el calor de la tarde y, de 6:00 a 9:00 cada mañana, haría tres horas en ayunas y unos 35kms que me darían el optimismo y la energía para tirar hacia delante el resto del día.

Por otro lado, pasé mucho de los albergues para peregrinos. Cuando uno llega a cierta edad y grado de comodidad, aprecia mucho más dormir en un lugar con aire acondicionado, baño propio y esas cosas.

He dormido en cualquier lugar en estos últimos 15 años de mi vida. Hace pocos años me iba por la noche en coche a cualquier zona de España, tiraba el saco donde me venía bien y hubiera algo de hierba, y al día siguiente hacía una ruta en bici o a pie. Cuando hicímos la vía minera de ojos negros (Tordesilos – Valencia) los primeros días de Enero del 2004 dormimos al raso todos los días, era lo que nos pedía el cuerpo, así que nos tirábamos a dormir en cualquier lugar a -5ºC como quien no quiere la cosa. Recuerdo subir el puerto de Escandón de noche y cuando ya no veíamos nada echar los sacos al lado del camino para dormir unas horas. Todavía tengo algunas fotos de ese día.

En el viaje de este año, algo positivo es que yo rodaría hacia el Norte, y sabía que una vez pasada Extremadura, por mucha Ola de calor que hubiera, siempre sería menor en Salamanca, Zamora y León que en el Sur. No es lo mismo pedalear a 40ºC que a 34º.

Otro punto crítico sería la mente, el autosabotaje que solemos tener todos, y que cuando estás por ahí sufriendo te llama a la puerta y te dice «…Um… César… ¿no estarías mejor en casa en este momento?…». Para evitar el autosabotaje decidí actuar de dos formas distintas:

La primera de ellas sería ponerme metas cortas: Es decir, dividir la ruta del día en tres tramos.

  • El que va desde las 6:00 a las 9:00. Aquí podría hacer entre 30 y 40kms.
  • El que va desde las 10:00 a las 14:00. Aquí podría hacer unos 60kms.
  • El que va desde las 15:45 en adelante. Aquí podría hacer entre 10 y 40kms.

En estos tres tramos tendría que hacer pequeñas metas, de unos 10kms cada una. Algo realizable. Teniendo en cuenta que en este tipo de rutas rurales, con alforjas (lo que suma 6 o 7 kilos al peso de la bici), la media de rodadura es de entre 14 y 16kms/hora. Si tienes dos horas, rodar 30kms no es una locura.

Foto de la llegada a Galisteo. Un bonito pueblo amurallado en el que paré a desayunar.

Si me digo a mi mismo que un día tengo que recorrer 142kms (como el cuarto día), seguramente acabaré vencido por mi propia mente, pero si me digo que antes de desayunar tengo que hacer 35kms, seguramente me sienta más motivado.

La clave consiste en marcarse pequeños retos. En todo en la vida. Con los pies en el suelo y la mirada en las estrellas.

Lo segundo que hice fue marcarme rutinas. Es decir, cumplir con los horarios estrictamente. Horarios para levantarme, para meditar (a las 5:35 cada día), para hablar con Belén, para desayunar (de 9 a 10), y para casi todo. Excepto para terminar la ruta, aunque ningún día acabé más tarde de las 18:00h.

Las rutinas hacen que no tengas que pensar demasiado y, por lo tanto, que sea más dificil que cometas autosabotaje.

3. Preparar la mente y el cuerpo

Otro de los factores clave para mi en este proyecto había sido una mínima preparación física y mental para poder abordarlo. Cuando estás muchas horas encima de la bici, todo tipo de fantasmas te vienen a la cabeza, y entonces es muy fácil que tires la toalla.

Además, cuando vas en solitario no tienes a los demás que tiran del carro, eres tú mismo quien tira del carro.

Soy consciente de que la última vez que intenté un viaje en bici (Madrid – Valencia por camino en 4 días) fallé por exceso de confianza, no había entrenado (sólo 1 día) ni tenía la preparación suficiente. En este caso tenía que demostrarme a mi mismo que no volvería a fallar. Así que fui bastante riguroso con mi entrenamiento. Aquí lo tienes una vez cumplido, no es gran cosa, pero es un plan.

Resultados

Finalmente me quedo con algunas conclusiones muy válidas:

  • La preparación es la clave. En todos los proyectos que emprenda, un buen análisis y una preparación rigurosa asegurarán que todo vaya mejor.
  • Mayor autoconfianza. Es lo que pasa después de cumplir un objetivo, te sientes más capaz y más seguro de ti mismo/a.
  • Amo mi país. Ya sabes lo fan que soy de España, pero después de recorrerla una vez más, me dan más ganas todavía de amarla. Sus gentes, comida, lugares… ¡hay tanto que disfrutar! Ahora a seguir trabajando para hacer crecer sus empresas y apoyar a que cada vez seamos mejores en el mundo.

  • A nivel físico, mejor estado de forma, más músculo en en tren inferior y superior y, según he medido con el adipómetro, una reducción de 2,5mm de grasa en la zona abdominal o lo que es lo mismo, he bajado de 86cm de cintura a 83,5cm. Es normal cuando tu consumo calórico durante 5 días es de 8.000 kCal porque estás haciendo deporte y tu ingesta de 3.000, pierdes grasa. Mismo peso, pero mejor repartido.
  • Cumplir retos motiva, y eso me hace pensar en nuevos objetivos personales y profesionales. Ahora tengo pilas puestas para todo el año.

Por último, quería dar las gracias a los asistentes al programa Líder Coach que realicé el 26 de Mayo. A ellos les confesé por primera vez este objetivo y me ayudaron con sus preguntas a darle forma, a identificar mis miedos, limitaciones y recursos. Este reto conseguido también tiene un poco de vosotros, ¡Gracias!

Ah, y espero que sigas disfrutando de este verano, te lo mereces. Repito: te lo mereces.

Que tengas un gran día.

PD: foto de la vuelta a casa, bici empaquetada en Astorga para volver en Autobus a Madrid, dónde me esperaba mi coche.

SUSCRÍBETE A MI NEWSLETTER
y recibe nuevas herramientas y recursos