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4 técnicas efectivas del discurso político

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Si algo tenemos demasiado en nuestro país son políticos, de eso podríamos estar el 95% de las personas de acuerdo (¡el otro 5% son políticos!). Dejando las típicas bromas aparte, es cierto que la política tiene cada vez más relevancia para los ciudadanos, lo que explica que muchos programas copen el prime time de las televisiones con programas de contenido político. Hoy me gustaría ser muy concreto, enseñarte 4 técnicas del discurso político que utilizamos al diseñar un discurso.

Lo más probable es que pienses que si hace falta mucha técnica… mal vamos, que si no hay un buen fondo, no hay nada que hacer. En parte tienes razón, pero hoy en día el marketing tiene mucha más relevancia de lo que imaginas, de ahí que se le preste tanta atención a la hora de hacer un discurso. De lo contrario, ¿Cómo explicas que Donald Trump esté igualado en las encuentas con Clinton?, ¿Acaso la mitad de los americanos se han vuelto locos?, ¿es que son tan cazurros como el propio Trump? (Lamento no ser escrupulosamente respetuoso en este aspecto).

Es una lástima, pero en la creación del discurso político la atención se pone mucho más en el cómo que en el qué. He tenido la suerte de trabajar con políticos de los principales partidos de este país y siempre que diseñamos un discurso, además de dotarlo de un buen contenido (de eso se ocupan otros dentro del partido), en lo que nos centramos el político y yo es en que el discurso sea pegadizo, que sea noticia,  que pueda llegar de forma efectiva a sus votantes y no votantes. Te explicaré 4 técnicas muy sencillas:

Técnicas de Comunicación Política

Haz que salga en los medios

Dos ejemplos muy recientes:

Aitor Esteban – Mariano Rajoy

Hace poco en el discurso de investidura de Rajoy, vimos a Aitor Esteban (PNV) decir a Mariano Rajoy el refrán castellano “Si bien me quieres Juan, tus obras me lo dirán”, que se permitió personalizar para el candidato diciendo “Si bien me quieres Mariano, da menos leña y más grano”. Hasta aquí bastante bien, porque Aitor había conseguido ser original y esto siempre llama la atención. Sin embargo, lo que fue noticia en todos los medios es la respuesta de Rajoy en su turno de palabra. Con un tono de voz de como quien no quiere la cosa le contestó:  “Bueno,  a mi lo único que se me ha ocurrido es… Si quieres grano Aitor, te dejaré mi tractor. Es lo único que se me ha ocurrido a estas horas de la tarde”.

Objetivo conseguido, un tema que es noticia en los medios, que a todos les deja buen sabor de boca, se rió hasta la oposición.

Pablo Iglesias – Albert Rivera.

También en el discurso de investidura de Mariano Rajoy vimos a un Pablo Iglesias dirigirse a Albert Rivera al hablar de la Cruz de Borgoña, diciendo “…Se sonríe el señor Esteban que sabe lo que significó la cruz de Borgoña para los viejos dugarrys vizcainos, el señor Rivera a lo mejor lo busca en Google”. Hasta aquí todo bien, fue noticia.

Sin embargo, en el 2º discurso de investidura, Rivera había preparado una replica bastante peligrosa, pero que le fue bien. Acabó diciendo “Y para terminar voy a terminar diciendo una frase de John Fitzgerald Kennedy que decía…” Como era de esperar hubo cierto revuelo en la bancada de Podemos. A lo que seguidamente Rivera dijo “Búsquelo en Google señor Iglesias… John Fitzgerald Kennedy”.

Aunque te suene rocambolesco, esta estrategia estaba prediseñada. Ahí es cuando uno se da cuenta del poder que tiene el marketing político, los ciudadanos nos fijamos mucho más en las formas que en el qué, en el continente que en el propio contenido. Quizás sea peligroso, lo es, pero es la realidad a la que nos enfrentamos y en la que trabajamos aquellos que ayudamos a diseñar un discurso ¡Haz que sea noticia!

Lectura mental

Otra técnica que vemos en cada debate es la típica lectura mental de la que hablamos en lenguaje hipnótico, cuando le decimos al adversario aquello de:

  • Cómo usted sabe Sr. Rajoy…”
  • Estará usted de acuerdo conmigo Sr. Homs…”
  • Imagino que para usted serán tan importantes…”

Estas expresiones desmontan la estrategia del adversario y se utilizan muchas veces en un discurso bien diseñado. Estarás de acuerdo conmigo en que son un recurso muy utilizado, jeje.

La orden negativa

Esto funciona muy bien, la teoría de la que viene es la que yo llamo la Teoría del Coche Rojo, es como cuando a tu hijo de 2 años le dices “no abras ese cajón…” y… claro, acaba abriéndolo.

Pues en este caso ocurre igual, pero con personajes más creciditos. Si yo quiero hablar de lo corrupto que es tu partido o de lo peligroso que es para nuestro país sin que quede claro que estoy hablando de ello (¡porque no está bien hablar mal de la competencia!) podría decir:

“Bueno, yo no voy a hablar de los múltiples casos de corrupción que ha habido en su partido, ni tampoco voy a hablar de la cantidad de imputados que hay en sus ayuntamientos, ni siquiera voy a hacer mi discurso centrándome en los pocos síntomas de regeneración democrática que vemos en su partido, de lo que voy a hablar es de los problemas de los Españoles”.

“En realidad, yo tampoco me voy a referir en este discurso al peligro que supone un partido como el suyo para la democracia de este país, ni para la inversión internacional o para la credibilidad de nuestras instituciones…”

Se entiende ¿no? no voy a hablar pero ya lo he dicho. Es como si te digo “Lo que voy a decir no quiero que te siente mal…” ¿a que te sienta mal?

Repítelo de forma armónica

Una de las mejores formas de hacer énfasis en algo es repetir el inicio de una frase varias veces, haciendo que suene de forma parecida y que el tono vaya subiendo a medida que avanzamos en el discurso. Es algo así como:

“En realidad, lo que necesitan los españoles es un partido que sepa defender sus derechos en Europa… Lo que necesitan los españoles es un gobierno estable que quiera mejorar la realidad en la que viven millones de familias… Lo que necesitan es un gobierno que se centre en la generación de puestos de trabajo…. Lo que necesitan es un gobierno fuerte, con credibilidad en las instituciones europeas que…”

Esto se puede ver en el mítico discurso de Obama en su campaña por la presidencia de los EEUU, en varios momentos de este discurso cada vez que repite “Just words” o “Don´t tell me words don´t matter”, o “False hopes”

En política cuentan muchas cosas, pero cada día cuenta más el marketing, el “cómo hacemos que el discurso llegue”, que se haga viral, que cale en el subconsciente del futuro votante. Los partidos no sólo tienen que ser buenos con sus ideales, sino también parecerlo.

Un tema controvertido ¿verdad?, ¿qué opinas?

Que tengas un gran día.

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